INEGI reporta más empleo en Durango; persisten retos en informalidad en febrero de 2026
27/03/2026 - Hace 2 meses en Durango EstadoINEGI reporta más empleo en Durango; persisten retos en informalidad en febrero de 2026
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que en febrero de 2026 el mercado laboral en México —con impacto directo en entidades como Durango— mostró un crecimiento en el número de personas ocupadas, aunque con señales claras de retos en la calidad del empleo, principalmente por el aumento en la informalidad, la subocupación y los bajos ingresos.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población económicamente activa (PEA) alcanzó 61.9 millones de personas, lo que significó un aumento de 1.2 millones respecto a febrero de 2025, mientras que la tasa de participación económica se ubicó en 59.0 por ciento.
En este contexto, la población ocupada llegó a 60.3 millones de personas, es decir, 1.1 millones más que en el mismo mes del año anterior, lo que refleja una recuperación sostenida del empleo. Sin embargo, la tasa de desocupación se ubicó en 2.6 por ciento, ligeramente por encima del 2.5 por ciento registrado un año antes.
A pesar del aumento en el empleo, los indicadores de calidad laboral muestran un deterioro. La tasa de subocupación —personas que necesitan trabajar más horas— se elevó a 7.0 por ciento, desde 6.3 por ciento en febrero de 2025, lo que representa 4.2 millones de personas en esta condición.
Asimismo, la tasa de condiciones críticas de ocupación se ubicó en 39.3 por ciento, lo que implica que casi cuatro de cada diez trabajadores enfrentan ingresos insuficientes o jornadas laborales inadecuadas.
Uno de los principales desafíos sigue siendo la informalidad laboral. En febrero de 2026, 33.0 millones de personas trabajaron en condiciones informales, lo que representa el 54.8 por ciento de la población ocupada, cifra superior al 54.5 por ciento del año anterior.
Este fenómeno tiene especial impacto en entidades como Durango, donde la estructura económica —con alta presencia de actividades rurales y comercio— propicia mayores niveles de empleo sin seguridad social. En zonas menos urbanizadas del país, la informalidad alcanza hasta 68 por ciento, lo que permite dimensionar el reto regional.
Por sectores, los servicios concentraron la mayor parte del empleo con 44.6 por ciento, seguidos del comercio con 19.6 por ciento y la industria manufacturera con 16.2 por ciento. En contraste, el sector primario registró una disminución de 113 mil personas ocupadas, lo que impacta directamente a estados con vocación agrícola como Durango.
En cuanto a la estructura del empleo, 68.7 por ciento de los trabajadores son subordinados y remunerados, mientras que 22.8 por ciento laboran por cuenta propia, sector que creció en 680 mil personas en el último año, reflejando un aumento del autoempleo, muchas veces asociado a la informalidad.
El análisis por ingresos revela que 46.9 por ciento de la población ocupada gana hasta un salario mínimo, lo que evidencia la persistencia de bajos niveles salariales. En contraste, solo una proporción mínima percibe más de cinco salarios mínimos.
En términos de presión laboral, la tasa de ocupación parcial y desocupación se ubicó en 9.2 por ciento, mientras que la tasa de presión general —que mide a quienes buscan empleo o desean cambiarlo— alcanzó 5.4 por ciento, ambas con incrementos respecto al año anterior.
Por género, la participación económica de las mujeres fue de 45.3 por ciento, frente a 74.5 por ciento de los hombres, lo que refleja una brecha persistente en el acceso al mercado laboral. Además, la tasa de desocupación femenina se ubicó en 2.8 por ciento, por encima del 2.5 por ciento en hombres.
En cuanto al desempleo, la población desocupada sumó 1.6 millones de personas. De este total, el 47.4 por ciento se concentra en personas de 25 a 44 años, seguido por jóvenes de 15 a 24 años con 34.1 por ciento.
Además, el 41.5 por ciento de las personas desempleadas lleva un mes o menos sin trabajo, mientras que el 38.4 por ciento permanece entre uno y tres meses en búsqueda de empleo, lo que refleja alta rotación laboral.
El informe también señala que la población no económicamente activa fue de 43.0 millones de personas, de las cuales 5.0 millones están disponibles para trabajar, aunque no han iniciado una búsqueda activa, lo que representa una reserva potencial de fuerza laboral.
En conjunto, los datos muestran que, si bien el empleo continúa en expansión, persisten desafíos estructurales en la calidad del trabajo, particularmente en informalidad, ingresos y estabilidad laboral, aspectos que inciden directamente en entidades como Durango.




