La leyenda cuenta que todo aquel que vea detenidamente a los ojos del pequeño Juanito y piense en la persona amada o pida por algún amor no correspondido, el ángel colocado en su tumba le concederá su deseo.
Leonardo Garcia Santana, guía del Museo de Arte Funerario Benigno Montoya, contó que la escultura de piedra fue tallada por Benigno Montoya, y para que el milagro suceda a Juanito le llevan regalos para que les ayude en el amor.
El niño murió un 24 de marzo de 1899, hace más de 120 años, y nació en 1896, murió a los 3 años de edad.
Se dice que los padres de Juanito no se querían, discutían frecuentemente y una mañana que se acercaron a la cuna de su hijo, descubrieron que se había convertido en su tumba, el pequeño tenía los labios agrietados y la piel morada, Juanito murió de tristeza y dolor emocional, se dejó morir.
Como dato importante, se pide a los visitantes a la lápida de Juanito, que no le toquen la pancita al Ángel porque se está deteriorando, ni le dañen las alas.
Por: Víctor Salas







