Las primeras lluvias de junio llegaron a Durango, pero no son suficientes para arrancar la siembra. Aun cuando el pronóstico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) estima más precipitaciones para los próximos días, las condiciones del campo no están listas. A esto se suma un problema más grave: no hay semilla de frijol disponible en la mayoría de los predios agrícolas.
El titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGDR), Jesús López Morales, explicó que la ventana óptima para sembrar frijol es julio, ya que después implicaría el riesgo de heladas tempranas.
“Muchos productores no tienen ni semilla para sembrar este ciclo. En el ciclo pasado no hubo cosecha adecuada, y pocos guardaron semilla. A eso se suma que los costos de producción son muy altos”, señaló.
Agricultores sin capital y a la espera de apoyo
Tras cuatro años de sequía consecutiva, la mayoría de los campesinos en Durango se encuentra descapitalizado, sin capacidad económica para invertir en insumos básicos como fertilizantes, diésel o semilla de calidad.
“Los productores están esperando el apoyo de los gobiernos para poder reactivar sus tierras. Comprar buena semilla ya no está al alcance de muchos”, subrayó López Morales.
Aunque el gobierno federal anunció un programa nacional para la siembra de frijol, y el gobierno estatal implementará un esquema paralelo con semilla apta (aunque no certificada), el titular de la SAGDR admitió que es poco probable alcanzar la meta de 100 mil hectáreas con semilla certificada este año.
Para mejorar el proceso de acopio y empaque del grano, el gobierno del estado cederá en comodato una nave en Guadalupe Victoria a la Federación, donde se instalará una embolsadora de frijol. Esta medida evitará el traslado a Zacatecas y permitirá dar valor agregado al producto en origen.
Si bien esta infraestructura es estratégica para la comercialización, no resuelve el problema más urgente: los productores no tienen con qué sembrar en este momento.
Frijol, prioridad nacional pero con obstáculos
Durango fue incluido en el programa federal de impulso al frijol por su importancia histórica como productor. No obstante, la falta de semilla certificada en el mercado, los altos costos y la debilidad económica de los productores dificultan alcanzar los niveles de producción de años anteriores, que superaban las 200 mil hectáreas.
Las lluvias han comenzado, pero el campo duranguense no está en condiciones de aprovecharlas plenamente. La siembra de frijol deberá realizarse en julio para evitar heladas, pero eso solo será posible si la semilla llega a tiempo y con apoyo suficiente por parte de las autoridades.
Por: Antonio Gaytán




