Las recientes lluvias en Durango han generado un efecto positivo no solo en la recarga de bordos y presas, sino también en la disminución de la plaga de chapulín que afectaba a miles de hectáreas de frijol en municipios como Canatlán, Pánuco de Coronado y la capital del estado.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús López Morales, explicó que el chapulín es muy sensible a la humedad: cuando se registran precipitaciones fuertes, los insectos buscan refugiarse en zonas altas y dejan de invadir las parcelas, lo que reduce su presencia y capacidad de daño.
“Las lluvias nos han ayudado a mermar la plaga. En parcelas donde la afectación era considerable, hoy tenemos una incidencia de apenas 20 a 30 por ciento. El chapulín, al sentirse vulnerable con la humedad, se repliega y eso ha permitido que los productores puedan tener un respiro en sus siembras”, señaló.
De acuerdo con la SAGDR, la plaga llegó a afectar más de 7 mil hectáreas de frijol en Durango, dejando sin posibilidad de cosecha a varias comunidades. Ante este panorama, el gobierno estatal analiza junto con la SADER federal un programa emergente de siembra de avena como alternativa para que los agricultores afectados obtengan por lo menos forraje para el ganado en el próximo estiaje.
Además del impacto en la plaga del chapulín, las lluvias recientes han permitido mejorar el nivel de los bordos y abrevaderos, lo que da mayor certeza a los ganaderos de cara a los próximos meses. “Con el llenado de los bordos y los escurrimientos naturales en las cuencas, la ganadería también se ve beneficiada”, agregó López Morales.
El control natural por lluvias se suma a las acciones implementadas previamente, como la distribución gratuita de insecticidas y el uso de drones para fumigación en zonas críticas. Sin embargo, el secretario advirtió que la vigilancia continuará, ya que la plaga puede reactivarse en ciclos posteriores si no se mantienen los programas de prevención.
Con este escenario, los productores esperan que la temporada de lluvias no solo reduzca la presión de plagas, sino que también asegure mejores condiciones para la próxima siembra de granos básicos en Durango.
Por: Antonio Gaytán




