Las intensas lluvias que han azotado la región de la sierra y Las Quebradas de Durango han provocado deslaves, socavones y afectaciones en carreteras y viviendas, poniendo en riesgo la vida de cientos de familias. El coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso local, diputado Héctor Herrera Núñez, advirtió que la falta de maquinaria y la lenta coordinación entre municipios y Estado agravan la emergencia.
De acuerdo con el legislador, los daños no se limitan a encharcamientos o inundaciones, sino a derrumbes que arrastran rocas de gran tamaño, mismas que han caído sobre casas en comunidades como Banome, Otáez. “Afortunadamente, no hubo personas heridas, pero el riesgo es constante para las familias que viven en laderas de cerros”, señaló.
Caminos incomunicados y ambulancias varadas
Herrera subrayó que en la carretera que conduce a Coyotes se formó un socavón en una vía angosta, mientras que en Tamazula los deslaves dificultan la circulación. En el tramo Tepehuanes–Canelas, un vado sin puente ha dejado incomunicada a la zona durante las crecientes de los arroyos.
“Se tuvo el caso de una ambulancia con un paciente de Topia que quedó varada alrededor de tres horas, esperando a que bajaran los niveles del arroyo”, relató.
Municipios sin capacidad de respuesta
El diputado reconoció el apoyo de Obras Públicas del Estado, que ha enviado maquinaria a regiones como Canelas y Tamazula, pero advirtió que el esfuerzo es insuficiente:
“Los nuevos alcaldes enfrentan serias limitaciones; algunos municipios no cuentan con maquinaria o la tienen en condiciones inservibles. Urge que el Estado redoble su respaldo, porque los caminos están devastados y muchos solo son transitables en motocicleta”.
Llamado a eliminar la burocracia
Herrera enfatizó que, además del apoyo material, es indispensable agilizar los procesos administrativos:
“No se puede perder tiempo en trámites burocráticos para solicitar una máquina, cuando está en riesgo la vida de las personas. Se requiere una comunicación más directa y efectiva con los municipios”.
Riesgo latente para la población
Las condiciones actuales, dijo, representan una amenaza tanto para las familias que habitan en la sierra como para quienes transitan por las carreteras dañadas. “Es urgente atender esta problemática de manera inmediata, antes de que ocurra una tragedia mayor”, concluyó.
Por: Antonio Gaytán




