México creó el maíz… hoy depende del extranjero para comer
03/05/2026 - Hace 1 mes en Durango EstadoMéxico creó el maíz… hoy depende del extranjero para comer
El diputado Gerardo Villarreal Solís, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), advirtió que México debe replantear de fondo su política agroalimentaria, ante un escenario en el que el país ha perdido autosuficiencia y depende cada vez más de importaciones para abastecer uno de sus alimentos más básicos.
Durante el foro “Maíz de México. Producción, mercado y futuro”, realizado en la Cámara de Diputados, el legislador reconoció que el campo mexicano ha operado sin una visión de largo plazo y con políticas que no han logrado garantizar rentabilidad ni certidumbre a los productores.
“Solamente hemos estado reaccionando a lo que los mercados y las circunstancias políticas imponen, pero carecemos de una gran visión como Estado”, señaló, al insistir en que es momento de tomar decisiones estructurales.
Como parte de su posicionamiento, anunció que impulsará dentro de su grupo parlamentario una revisión del uso de maíces genéticamente modificados, el fortalecimiento de la banca de desarrollo para el campo y la implementación de fondos de aseguramiento como política pública nacional para reducir riesgos productivos.
“El productor no quiere que le regalen, quiere que le ayuden a producir”, afirmó, al señalar que la falta de financiamiento y herramientas de protección ha dejado al campo en desventaja frente a otras potencias agrícolas.
El foro, organizado por la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria, reunió a especialistas, legisladores, académicos y productores de todo el país, quienes coincidieron en un diagnóstico contundente: México sí tiene capacidad para producir más maíz, pero no tiene condiciones para hacerlo rentable.
El ingeniero Ernesto Cruz González aseguró que el país puede duplicar su producción al pasar de un promedio de cuatro toneladas por hectárea a niveles de ocho o más, e incluso superar las 20 toneladas en condiciones óptimas.
Explicó que el problema no es técnico, sino de organización, capacitación y transferencia de tecnología. “No se trata de gastar más, sino de hacer mejor las cosas”, sostuvo, al destacar que con prácticas adecuadas se pueden lograr incrementos de hasta 80 por ciento en rendimiento sin aumentar costos.
Sin embargo, el director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, Juan Carlos Anaya Castellanos, advirtió que producir más no resolverá la crisis si no se corrige el problema de fondo: la falta de políticas públicas y de orden en el mercado.
Detalló que México produce apenas la mitad del maíz que consume, con una autosuficiencia cercana al 50 por ciento, lo que lo ha convertido en el mayor importador mundial del grano.
Señaló que, de mantenerse las tendencias actuales, las importaciones podrían aumentar aún más, mientras la superficie sembrada disminuiría por falta de rentabilidad.
“El campo no está fallando, está dejando de ser prioridad”, afirmó, al criticar la desaparición de programas productivos, la falta de financiamiento, seguros y esquemas de comercialización.
Durante el foro también se expuso que los costos de producción han aumentado de manera significativa por el encarecimiento de fertilizantes, diésel e insumos, mientras que los precios internacionales del maíz se mantienen bajos, generando una ecuación desfavorable para los productores.
Además, se advirtió sobre el impacto del cambio climático, la reducción de agua disponible, la volatilidad del mercado internacional y la presión de importaciones, factores que incrementan la incertidumbre en el campo.
Productores participantes denunciaron el abandono institucional, la falta de apoyos y la desaparición de programas clave, lo que ha provocado que cada vez menos jóvenes quieran dedicarse a la actividad agrícola.
También se planteó la urgencia de recuperar mecanismos de diálogo como el Consejo Mexicano de Desarrollo Rural y fortalecer la investigación, el extensionismo y la transferencia de tecnología hacia el campo.
En el foro se presentaron proyectos de alto rendimiento en estados como Sinaloa, donde investigadores y productores trabajan en esquemas que buscan aumentar la productividad y reducir el consumo de agua mediante riego tecnificado.
Los participantes coincidieron en que el reto no es solo producir más, sino integrar toda la cadena, desde el campo hasta el mercado, para garantizar ingresos dignos a los agricultores.
El mensaje final fue claro: México no enfrenta una crisis de capacidad productiva, sino una crisis de política pública y de mercado, y si no se corrige el rumbo, el país seguirá dependiendo del extranjero para alimentar a su población.




