El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política en el Congreso del Estado, Ernesto Alanís Herrera, advirtió que la propuesta para adelantar la revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum al año 2027 debe analizarse con cuidado, al señalar que podría contravenir el espíritu original con el que nació este mecanismo de participación ciudadana.
El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en Durango recordó que la figura de revocación de mandato fue diseñada en el sexenio anterior como un ejercicio impulsado por la sociedad para evaluar el desempeño presidencial, pero bajo una condición clara: evitar que coincidiera con procesos electorales. “La revocación de mandato la conocimos desde el sexenio anterior, su propuesta… creo que la parte de la política pública se queda como un ejercicio de la sociedad”, señaló.
Explicó que el planteamiento de adelantarla bajo el argumento de ahorro presupuestal genera dudas, pues rompería con uno de los principios fundamentales del mecanismo: no contaminarlo con coyunturas electorales. “Se anuncia que por la economía de carácter federal, pero también va en contra del espíritu cuando nace el concepto… que no sería en momentos electorales para no controvertir”, expresó.
Alanís llamó a no perder de vista el trasfondo político que puede acompañar la iniciativa impulsada por Morena. “El problema es cuando tiene trasfondo político-electoral… y lo presenta un partido de manera específica y no somos incautos”, subrayó. Agregó que nadie está solicitando evaluar a la presidenta en este momento y que, por el contrario, su administración mantiene una buena calificación pública, por lo que no existe un contexto social que justifique adelantar el proceso.
Para el legislador, más que un ejercicio ciudadano, la propuesta parece orientarse a una estrategia para empatar la revocación con las elecciones federales de 2027, lo cual podría favorecer a un partido político en la conformación distrital nacional. Señaló que la oposición deberá mantenerse vigilante, analizar la propuesta en su momento y “jugar con las reglas del juego” dentro del marco legal.
Finalmente, insistió en que cualquier mecanismo que fortalezca la participación ciudadana debe ser bienvenido, siempre y cuando no se utilice con fines electorales.
Por: Antonio Gaytán




