“Perdió su salud trabajando. Hoy no pide lástima ni caridad… solo una oportunidad”.
30/06/2026 - Hace 2 horas en Durango Estado“Perdió su salud trabajando. Hoy no pide lástima ni caridad… solo una oportunidad”.
Luis Sergio Díaz Rosales tiene 53 años y vive con una discapacidad neuromuscular.
Cuenta que hace tres años sufrió una caída desde una escalera mientras trabajaba como guardia de seguridad. La empresa para la que laboraba, asegura, desapareció y nunca recibió apoyo para sus gastos médicos ni alguna pensión.
Desde entonces ha buscado empleo en distintas empresas de la ciudad, pero dice que su discapacidad se ha convertido en una barrera. Aunque entrega solicitudes y acude a entrevistas, la respuesta suele ser la misma: “Después le hablamos”… pero nadie vuelve a comunicarse.
Como si eso no fuera suficiente, hace apenas unos días a su esposa le diagnosticaron cáncer de mama, situación que ha complicado aún más la economía familiar.
Hoy, para sobrevivir, Luis Sergio sale a las calles a pedir apoyo. Necesita unas muletas o un bastón que le permitan desplazarse con mayor seguridad, pues actualmente utiliza un bote para descansar cada pocos metros mientras camina.
Historias como esta nos recuerdan que una discapacidad no debería cerrar las puertas al trabajo ni a una vida digna.
Si alguna empresa está dispuesta a brindarle una oportunidad laboral, si alguna institución puede donar un bastón, unas muletas o brindar orientación médica y social, este puede ser el momento de hacer la diferencia.
Porque a veces, la ayuda que alguien necesita no siempre es dinero; muchas veces es una oportunidad para volver a empezar.




