Ganaderos de Durango lanzaron una advertencia sobre el riesgo de que carne y ganado de origen nicaragüense entren masivamente a México, tras los recientes cambios en la política arancelaria de Estados Unidos, lo que pondría en riesgo la sanidad ganadera y afectaría directamente al productor nacional.
Durante el programa Aquí hay Campo de Canal 15, el presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD), Rogelio Soto, advirtió que empresas con presencia en Nicaragua y México podrían redirigir sus productos a territorio mexicano, ante la nueva realidad comercial impuesta por EE.UU.
Desde el 9 de abril de 2025, el gobierno estadounidense aplica un arancel del 18 % a las importaciones desde Nicaragua, muy por encima del 10 % que mantiene con otros países centroamericanos. Esta medida, confirmada por fuentes internacionales, ha encarecido el comercio de carne nicaragüense hacia EE.UU., lo que hace viable su desvío a México, donde aún no hay mecanismos efectivos de etiquetado de origen.
El caso SuKarne
El señalamiento de Soto cobra mayor relevancia con hechos recientes: la empresa SuKarne importó dos embarques de ganado nicaragüense vía marítima, llegando al puerto de Mazatlán, Sinaloa. El primer lote fue de 4,600 cabezas, con destino a instalaciones de la empresa en Tlahualilo, Durango. El segundo lote, de 5,300 reses, también ingresó por Mazatlán pero fue trasladado a Culiacán, Sinaloa, de acuerdo con reportes recientes.
Productores del norte del país denunciaron el riesgo sanitario, ya que Nicaragua es considerado un país con presencia activa de gusano barrenador, plaga erradicada en México. En respuesta, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), encabezada por Julio Berdegué, ordenó en su momento la inmovilización del embarque, aunque finalmente éste sí ingresó y fue canalizado dentro del estado sinaloense.
Llamado a etiquetado de origen
Rogelio Soto insistió en la necesidad de establecer un etiquetado obligatorio de origen para la carne que se comercializa en México, a fin de que los consumidores puedan saber si el producto es nacional o importado.
“No es ideología, es protección. Nosotros cumplimos con trazabilidad, genética y campañas sanitarias. No se vale competir contra carne que entra sin los mismos controles”, señaló.
Soto recordó que ya ocurrió algo similar con la carne de Brasil, que comenzó con pequeños volúmenes y hoy representa decenas de miles de toneladas. “Si no hay control ahora, con Nicaragua pasará lo mismo”, advirtió.
Aunque SuKarne afirmó que sus procesos cumplen con protocolos sanitarios y no representan riesgo, el dirigente ganadero considera insuficientes los controles actuales y pidió medidas firmes del gobierno federal para proteger al sector productivo mexicano.
“Si permitimos que carne sin identidad y sin control sanitario entre al país, no solo afectamos al productor, también engañamos al consumidor”, concluyó.
Por: Antonio Gaytán




