Con sensibilidad y firmeza, la diputada Rocío Rebollo Mendoza, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), propuso ante el Congreso del Estado de Durango una reforma a la Ley de Salud Mental para garantizar que las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama reciban atención psicológica y contención emocional como parte integral de su tratamiento médico.
Durante la sesión ordinaria del 21 de octubre, Rebollo Mendoza señaló que la salud mental de las pacientes oncológicas suele ser una dimensión ignorada por las instituciones, a pesar del impacto emocional que implica un diagnóstico de cáncer. Por ello, enfatizó la urgencia de que la ley reconozca la atención psicoemocional como un derecho complementario al tratamiento físico.
“El cáncer no solo afecta el cuerpo, también hiere el alma. La contención emocional es tan importante como la medicina para sanar”, expresó la legisladora priista, luego de pedir silencio en el Pleno para subrayar la seriedad del tema.
La propuesta plantea adicionar disposiciones a la Ley de Salud Mental del Estado de Durango para que las instituciones públicas de salud estén obligadas a brindar acompañamiento psicológico especializado a mujeres que enfrenten este padecimiento, así como a sus familias.
Rebollo Mendoza sustentó su iniciativa en cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2024), que registran que el cáncer de mama es la principal causa de muerte por tumores malignos en mujeres mexicanas, con más de 31 mil casos diagnosticados anualmente. Además, citó estudios del Centro Nacional de Información Biotecnológica de Estados Unidos (NCBI), los cuales demuestran que la intervención psicológica reduce los niveles de ansiedad, depresión y mejora la adherencia al tratamiento médico.
“No se trata solo de sobrevivir al cáncer, sino de vivir con dignidad, esperanza y acompañamiento”, afirmó.
La legisladora del PRI destacó que muchas mujeres, especialmente en zonas rurales, enfrentan solas el proceso del diagnóstico y las terapias, sin apoyo psicológico ni orientación emocional, lo que agrava los efectos del tratamiento. “El dolor físico es fuerte, pero el miedo y la incertidumbre lo hacen más difícil cuando no hay quien te escuche”, dijo.
Con esta reforma, se busca que el Sistema Estatal de Salud establezca protocolos de atención integral, que incluyan terapia individual, grupos de apoyo, capacitación del personal médico y coordinación con el DIF Estatal y asociaciones civiles dedicadas a la lucha contra el cáncer.
“El acompañamiento emocional puede marcar la diferencia entre rendirse o seguir adelante. Por eso queremos que sea parte de la atención pública, no un lujo”, enfatizó Rebollo Mendoza.
La iniciativa fue turnada a la Comisión de Salud Pública para su análisis y dictamen. Desde su presentación, recibió comentarios de apoyo de diputadas de diferentes fracciones parlamentarias, quienes coincidieron en la necesidad de dar un enfoque humano a las políticas de salud.
Rocío Rebollo recordó que octubre, mes dedicado a la concientización sobre el cáncer de mama, debe servir no solo para promover la detección temprana, sino también para visibilizar el impacto emocional de esta enfermedad. “Detrás de cada diagnóstico hay una historia, una familia, una mujer que necesita no solo medicamentos, sino palabras de aliento”, expresó.
Con esta propuesta, el Congreso de Durango avanza hacia una visión más humana y completa de la salud pública, integrando la mente y las emociones como elementos inseparables del bienestar.
Por: Antonio Gaytán




