Por: Víctor Salas
El padre Noé Soto, vocero de la arquidiócesis en Durango, aseguró que es una situación difícil la que están viviendo muchos sacerdotes al llevar a cabo su trabajo, sobre todo en las regiones serranas del estado, lamentablemente son lugares donde el crimen organizado está teniendo mucha influencia, sin embargo, nosotros tenemos que seguir ejerciendo nuestra misión, es decir, seguimos con la gente porque necesitan de Dios.
Principalmente esto lo hacemos en lugares donde la violencia se cierne sobre ellos, las personas necesitan la presencia del sacerdote para que se les hable de Dios y de la paz, precisamente por eso es que los sacerdotes seguimos ejerciendo el ministerio donde quiera que sea, comentó.
Noe Soto, dijo que en relación a protección directa no tienen bajo ninguna circunstancia, gracias a Dios, seguimos teniendo el apoyo de nuestras comunidades y son los mismos fieles quienes se encargan del cuidado del padre, afirmó.
De igual manera, manifestó que en muchos lugares la figura del padre sigue siendo representativa y se le respeta en todos aspectos, finalizó.







