Riego por goteo podría ahorrar hasta 85% de agua en el campo duranguense
30/05/2026 - Hace 3 semanas en Durango EstadoRiego por goteo podría ahorrar hasta 85% de agua en el campo duranguense
En un estado donde la disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los principales desafíos para la producción agrícola, productores de Durango comienzan a apostar por nuevas tecnologías que podrían cambiar la forma en que se utiliza este recurso en el campo.
Uno de los ejemplos más visibles se encuentra en el municipio de Poanas, donde agricultores impulsan sistemas de riego por goteo capaces de reducir drásticamente el consumo de agua sin afectar la productividad de los cultivos.
La experiencia fue mostrada durante un recorrido documentado por el programa Aquí hay Campo, en el que productores y especialistas explicaron cómo la tecnificación del riego podría convertirse en una de las herramientas más importantes para enfrentar los desafíos hídricos de los próximos años.
El tema adquiere relevancia en un contexto donde el agua se ha convertido en una preocupación constante para productores, autoridades y especialistas.
Durante una entrevista reciente, el diputado local Alejandro Mojica señalaba que cerca del 75 por ciento del agua disponible se utiliza en actividades agrícolas, por lo que cualquier estrategia de ahorro dentro del sector tiene un impacto directo en la disponibilidad futura del recurso.
La discusión no es menor. Aunque este año la Comisión Nacional del Agua (Conagua) autorizó el 100 por ciento del plan de riego para Durango y garantizó agua para más de 21 mil hectáreas del Distrito de Riego 052, productores y especialistas advierten que el reto de fondo no es únicamente contar con el recurso, sino aprender a utilizarlo de forma más eficiente ante un escenario de sequías recurrentes y creciente presión sobre las fuentes de abastecimiento.
Sin embargo, los productores advierten que ahorrar agua no es tan sencillo como cerrar una llave.
La solución requiere inversión, planeación, infraestructura y la adopción de nuevas tecnologías.
“Sí existe la tecnología, sí existe hoy la infraestructura, pero se tienen que generar las condiciones”, se destacó durante el recorrido realizado en Poanas.
Uno de los principales impulsores de estos sistemas es Miguel Delgado, productor con más de dos décadas de experiencia en la región.
Desde hace años ha promovido alternativas orientadas a mejorar la eficiencia del riego y considera que el uso responsable del agua debe convertirse en una prioridad para las nuevas generaciones.
Durante la visita mostró una parcela de sorgo forrajero donde ya opera un sistema de riego por goteo diseñado para optimizar cada litro utilizado.
Según explicó, la tecnología permite ahorrar hasta un 85 por ciento de agua en comparación con métodos tradicionales.
“Nosotros sabemos que con este sistema de goteo se ahorra un 85 por ciento de agua”, afirmó.
El sistema funciona mediante cintillas equipadas con emisores distribuidos a lo largo de los surcos.
Cada emisor libera cantidades precisas de agua directamente en la zona donde la planta la necesita, evitando pérdidas por evaporación, escurrimientos o saturación del terreno.
En el caso de la parcela mostrada durante el recorrido, se utiliza una separación de 20 centímetros entre emisores, con una descarga aproximada de un litro por hora.
La precisión del sistema permite mantener la humedad necesaria para el cultivo sin desperdiciar agua.
Pero los beneficios no terminan ahí.
Miguel Delgado explicó que la tecnificación también reduce significativamente los costos de energía eléctrica.
Al disminuir las horas de bombeo necesarias para el riego, los productores pueden reducir el consumo de electricidad y, por lo tanto, los gastos operativos de sus parcelas.
“Aparte aumenta la producción, aparte de que se reduce el costo de la luz”, señaló.
La eficiencia también se refleja en los tiempos de trabajo.
El productor explicó que actualmente pueden regar alrededor de 10 hectáreas utilizando un pozo de ocho pulgadas en aproximadamente 18 horas, una condición que facilita la administración del recurso y mejora la operación agrícola.
La necesidad de aprovechar mejor el agua cobra aún más relevancia este año. De acuerdo con información de la Conagua, fue autorizado el 100 por ciento del plan de riego para Durango, lo que permitirá sembrar más de 21 mil hectáreas dentro del Distrito de Riego 052.
Gracias a esta disponibilidad del recurso y a una estrategia de administración eficiente, no habrá recortes en la superficie de siembra, beneficiando cultivos como maíz, alfalfa, frijol, trigo, frutales y hortalizas.
Sin embargo, productores y especialistas coinciden en que la disponibilidad de agua por sí sola no resuelve el desafío.
La verdadera diferencia estará en la capacidad para utilizarla de manera más eficiente, reducir desperdicios y elevar la productividad por hectárea mediante tecnologías como el riego por goteo.
En paralelo, la Conagua desarrolla trabajos de modernización y rehabilitación de infraestructura hidráulica, incluyendo presas, canales, líneas eléctricas, sifones y labores de desazolve, con el objetivo de mejorar el aprovechamiento del recurso y disminuir pérdidas durante su distribución.
Para quienes impulsan estas tecnologías, el debate ya no consiste únicamente en disponer de agua, sino en administrarla correctamente.
Durante décadas, gran parte de las zonas agrícolas de Durango se han regado por gravedad, un método que sigue siendo funcional, pero que puede generar pérdidas importantes por filtración, evaporación y distribución desigual del agua. Frente a ello, tecnologías como el riego por goteo comienzan a ganar terreno como una alternativa para producir más utilizando menos recursos.
Juan Piedra, promotor de proyectos agrícolas en Poanas, considera que el aprovechamiento eficiente del agua será fundamental para garantizar la competitividad futura del campo duranguense.
A su juicio, la modernización de los sistemas de riego debe avanzar de la mano con la diversificación de cultivos y la incorporación de nuevas tecnologías agrícolas.
El objetivo es producir más utilizando menos recursos.
La experiencia de Poanas también ha llamado la atención porque demuestra que la innovación no necesariamente está reservada para grandes empresas o corporativos agrícolas.
Los sistemas de riego tecnificado comienzan a extenderse entre productores locales que buscan mejorar sus rendimientos y reducir riesgos en un contexto marcado por la incertidumbre climática.
Además, especialistas consideran que el ahorro de agua puede traducirse en beneficios ambientales de largo plazo.
Una menor extracción de acuíferos y un uso más eficiente del recurso podrían contribuir a preservar la disponibilidad de agua para futuras generaciones.
Por ello, diversos productores coinciden en que la tecnificación ya no debe verse como una opción, sino como una necesidad.
La discusión cobra especial importancia en Durango, una entidad que en los últimos años ha enfrentado severos periodos de sequía y donde la disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los principales factores para determinar la viabilidad de muchas actividades productivas.
Las experiencias mostradas por Aquí hay Campo reflejan una realidad que comienza a extenderse en diversas regiones agrícolas: el futuro del campo dependerá cada vez menos de cuánta agua se tiene y más de qué tan eficientemente se utiliza.
Para quienes impulsan esta transformación, la respuesta no está únicamente en construir más infraestructura hidráulica.
La clave está en aprender a producir más alimentos utilizando menos agua.
Para los productores que hoy impulsan la tecnificación, la pregunta ya no es si el campo duranguense necesita ahorrar agua. La pregunta es qué tan rápido podrá hacerlo. En una entidad donde la agricultura depende cada vez más de una administración eficiente del recurso hídrico, tecnologías como el riego por goteo podrían marcar la diferencia entre mantener la productividad o enfrentar mayores limitaciones en el futuro.




