”¿Sabías que los minerales que necesita la tecnología del futuro pueden quedarse bajo tierra?”
25/06/2026 - Hace 1 hora en Durango Estado”¿Sabías que los minerales que necesita la tecnología del futuro pueden quedarse bajo tierra?”
Screenshot Mientras el mundo busca desesperadamente minerales para fabricar baterías, paneles solares, autos eléctricos y tecnología avanzada, México parece avanzar en sentido contrario.
El país posee importantes reservas de oro, plata, plomo, zinc y otros minerales estratégicos que serán cada vez más demandados en las próximas décadas. Sin embargo, especialistas del sector advierten que la exploración minera enfrenta un obstáculo creciente: la lentitud para obtener permisos y la incertidumbre regulatoria.
El problema es sencillo de entender. Si no se exploran nuevos yacimientos hoy, no habrá nuevas minas mañana.
Jaime Gutiérrez, expresidente de la Cámara Minera de México (CAMIMEX), ha señalado que los retrasos en autorizaciones ambientales y permisos de exploración están limitando la llegada de nuevas inversiones y reduciendo la capacidad del país para descubrir recursos que podrían ser clave para el futuro económico.
Los números reflejan esa preocupación. México cayó hasta la posición 74 de 86 jurisdicciones evaluadas en el Índice de Atracción de Inversión Minera del Instituto Fraser, una señal de que otros países están resultando más atractivos para el capital minero internacional.
En este escenario, Durango sigue destacando.
El estado se mantiene entre los principales productores mineros del país y ocupa el tercer lugar nacional en proyectos activos, con 59 operaciones en marcha. Además, durante 2024 registró un crecimiento de 6.13% en su actividad minera, superando el promedio nacional.
Pero incluso para una potencia minera como Durango surge una pregunta inevitable: ¿qué pasará cuando las minas actuales necesiten ser reemplazadas por nuevos proyectos?
La minería no vive únicamente de los yacimientos que ya existen. Su futuro depende de encontrar los que aún permanecen ocultos bajo tierra.
Por eso el debate va más allá de la industria. Se trata de definir qué papel quiere jugar México en la economía global de los próximos años.
¿Debe acelerarse la autorización de proyectos para aprovechar la creciente demanda mundial de minerales estratégicos?
¿O es preferible mantener procesos más estrictos, aunque eso implique perder competitividad frente a otros países?
Lo que está en juego no son solamente nuevas minas. También son inversiones, empleos, desarrollo regional y la oportunidad de participar en una de las transformaciones industriales más importantes del siglo.




