Sector ganadero en alerta por gusano barrenador: una herida puede volverse gusanera
04/05/2026 - Hace 1 mes en Durango EstadoSector ganadero en alerta por gusano barrenador: una herida puede volverse gusanera
El gusano barrenador del ganado debe asumirse ya como un riesgo real en el campo duranguense. La advertencia es clara: no se trata de esperar a que llegue, sino de actuar como si ya estuviera presente.
Durante el programa Aquí hay Campo, la médica veterinaria Samantha Uviña dejó un mensaje clave para el campo: “si sangra, es un imán”. En condiciones como las de Durango, cualquier herida abierta atrae a la mosca que deposita sus huevecillos y provoca la infestación.
Esto cambia por completo la forma de actuar en el manejo del ganado. Una cortada, un raspón, una herida por manejo, garrapatas o accidentes ya no pueden dejarse “para después”. Lo que hoy parece menor, puede convertirse en una gusanera en poco tiempo.
La especialista también advirtió sobre uno de los errores más comunes: intentar identificar el gusano barrenador a simple vista. Aclaró que no es posible confirmar la presencia de esta plaga solo observando una mosca, ya que existen varias especies con características similares. La única forma de confirmación es mediante análisis de laboratorio.
Por ello, ante cualquier sospecha, lo correcto es tomar muestras de las larvas y enviarlas a las autoridades sanitarias. Este paso es fundamental para detectar oportunamente la presencia del gusano y evitar su propagación.
El manejo en campo debe ser inmediato y práctico. La primera acción es la limpieza profunda de la herida, desde el fondo hacia afuera, eliminando suciedad y tejido dañado. No basta con limpiar la superficie, ya que las larvas se alojan en lo más profundo.
Después se debe aplicar un larvicida que alcance las cavidades de la herida, seguido de un ungüento cicatrizante que funcione como protección y evite que la mosca vuelva a depositar huevecillos.
Para poder actuar a tiempo, se recomienda contar con un botiquín básico que incluya jabón antiséptico, larvicida en aerosol, ungüento cicatrizante, pinzas y recipientes con alcohol al 70 por ciento para conservar muestras.
Un punto importante es no manipular las larvas con las manos. Las muestras deben tomarse con pinzas desde la parte más profunda de la herida y colocarse en alcohol para su envío a laboratorio.
El llamado también es a las autoridades: se requiere mayor distribución de kits de muestreo y más capacitación en comunidades rurales, ya que muchos productores no cuentan con herramientas ni información suficiente para actuar correctamente.
El mensaje es directo para el campo: el gusano barrenador ya no es un tema lejano. La prevención comienza en lo más básico: atender cualquier herida de inmediato. En este escenario, la rapidez en la acción puede marcar la diferencia entre controlar un caso o enfrentar una infestación.




