Semilla mexicana de maíz híbrido compite con transnacionales
15/09/2025 - Hace 9 meses en Durango EstadoSemilla mexicana de maíz híbrido compite con transnacionales
La semilla mexicana de maíz híbrido está dando pasos firmes para competir con las grandes compañías transnacionales que dominan el mercado, tanto en calidad como en rendimiento y precio. Investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), junto con productores y empresas locales, coincidieron en que México tiene la capacidad de desarrollar sus propios materiales y reducir la dependencia extranjera.
El escenario fue la Expo Maíz 2025, organizada en el Campo Experimental Pabellón de Aguascalientes, donde se presentaron 17 híbridos de 11 diferentes marcas, todos bajo condiciones de riego por goteo. Esta vitrina tecnológica permitió a agricultores observar, comparar y evaluar opciones para elegir las semillas que mejor se adapten a sus condiciones de suelo, agua y financiamiento.
INIFAP presenta alternativas nacionales
En entrevista para el programa Aquí hay Campo de Canal 15, los comunicadores Evenor Cuéllar y Jorge Pérez dialogaron con el doctor Raúl Wong Romero, investigador en mejoramiento genético de maíz en híbridos del INIFAP Aguascalientes.
El especialista explicó que, aunque las transnacionales han avanzado con genética de punta, México cuenta con científicos e infraestructura capaces de generar híbridos de alto rendimiento y más económicos.
“Las compañías transnacionales han avanzado mucho, pero es tiempo de que el campo mexicano recupere terreno en la producción de semilla. Con esfuerzo conjunto, podemos lograr genotipos propios y más accesibles para los agricultores”, señaló Wong.
El investigador subrayó que el nuevo híbrido H-396 es ejemplo de esa capacidad: un material adaptado a las condiciones del país y con potencial de comercializarse a precios más bajos que los importados.
Durango: clima ideal para producir semilla híbrida
En el diálogo, Evenor Cuéllar preguntó si Durango podría convertirse en productor de semilla híbrida para abastecer al norte y centro del país. La respuesta de Wong fue contundente:
“Durango tiene el clima ideal para que un programa de producción de semillas se lleve a cabo.”
Sin embargo, aclaró que no basta con las condiciones naturales; se requiere un esfuerzo de capacitación y transferencia tecnológica para que los agricultores adopten las innovaciones en riego, fertilización y selección de híbridos.
Jorge Pérez complementó que las vitrinas demostrativas deberían multiplicarse en los municipios de Durango:
“Esta misma vitrina, pero allá en Durango, permitiría que los productores vean en campo la tecnología y decidan con confianza.”
El precio, el gran desafío
Uno de los principales obstáculos para el maíz mexicano es el alto costo de la semilla importada. Actualmente, un saco de 60 mil semillas cuesta entre $4,000 y $4,500 pesos, y en algunos casos supera esta cifra.
El propio productor Isaac Wall, de Nuevo Ideal (Durango), compartió que incluso hay materiales más caros, lo que representa un serio problema para la rentabilidad del agricultor.
“Semillas como el histórico 311 del INIFAP demostraron que es posible producir híbridos nacionales de calidad a menor precio. Este nuevo híbrido que estamos generando en Aguascalientes puede colocarse en un rango más módico y accesible”, aseguró Wong.
La lógica es sencilla: si México produce más de su propia semilla, reducirá la presión de las importaciones y ofrecerá precios más competitivos a los agricultores.
Innovación en el riego: un antes y un después
Otro de los ejes de la Expo Maíz fue la innovación en riego. Todos los híbridos exhibidos se sembraron bajo sistemas de goteo presurizado, lo que uniformiza la humedad y facilita la aplicación de nutrientes.
Jorge Pérez compartió su experiencia en Durango con goteo enterrado, que permite regar hasta 50 hectáreas dos veces por semana con un gasto de 40 litros por segundo.
“Es otro rollo muy diferente, más rápido y eficiente. Este cambio puede representar un antes y un después para estados como Durango, donde todavía predomina el riego rodado”, explicó.
La eficiencia hídrica es un tema central: usar menos agua y obtener mayores rendimientos es la única salida en un país marcado por sequías recurrentes y presiones sobre sus presas y acuíferos.
Una anécdota que marcó historia
Durante la entrevista, se recordó una anécdota de los años ochenta en Tamaulipas. Agricultores mexicanos pedían en Texas costales de “bola chica” para aprovechar mejor las sembradoras de precisión, lo que obligó a las empresas extranjeras a modificar su sistema de venta: pasaron de vender por kilos a hacerlo por número de semillas.
El ejemplo demuestra que los agricultores mexicanos han sido innovadores y exigentes, empujando cambios en el mercado internacional. Hoy, la tarea es consolidar ese espíritu con una industria semillera nacional fuerte.
Opciones para temporal y riego
El Dr. Wong aclaró que México cuenta también con materiales adaptados a distintas condiciones. Para zonas de temporal, siguen funcionando variedades como Cafime, BS-201, BS-209 y BS-204, desarrolladas hace décadas y que aún responden bien en ambientes de baja disponibilidad de agua.
En contraste, los híbridos modernos, como el H-396, están diseñados para sacar mayor provecho en zonas de riego presurizado, donde la genética puede expresar todo su potencial.
Empresas mexicanas también compiten
La apuesta no se limita al INIFAP. En la Expo Maíz también participó la empresa semillera Lucero, originaria de Aguascalientes, representada por Julio Castañeda.
“Somos la única empresa local que produce y comercializa semillas híbridas en este estado, y ya llevamos cinco años participando en esta vitrina. Este año presentamos el híbrido L630, con un potencial de rendimiento superior a 80 toneladas, adaptable tanto a forraje como a grano”, explicó.
Los precios de Lucero van de $1,500 a $3,000 pesos por saco, muy por debajo de los híbridos internacionales que alcanzan hasta $5,000.
“Ya demostramos que estamos a la altura de las casas comerciales internacionales. Invitamos a los productores a calar estos materiales, que han dado excelentes resultados en la Comarca Lagunera”, afirmó.
En pruebas realizadas en el INIFAP de la Laguna, uno de los híbridos de Lucero alcanzó el segundo lugar en tablas de evaluación, lo que valida su desempeño en ambientes de Durango y Coahuila.
Actualmente, Lucero tiene presencia en Aguascalientes, Zacatecas, Guanajuato y Jalisco, y busca expandirse hacia Durango, incluyendo el Valle del Guadiana, Poanas y Nuevo Ideal.
Para contacto directo, la empresa comparte el teléfono 449-549-3434.
El mercado del maíz en México: cifras y retos
México produce alrededor de 27 millones de toneladas de maíz al año, pero enfrenta retos crecientes:
-
Dependencia de semillas importadas, principalmente de Estados Unidos.
-
Costos de producción elevados por el precio de fertilizantes y agroquímicos.
-
Impacto del cambio climático en los rendimientos.
-
Reglas del T-MEC, que limitan políticas de subsidio y generan presión en el comercio agrícola.
En este contexto, desarrollar híbridos mexicanos no solo es una cuestión de rentabilidad, sino de soberanía alimentaria.
Hacia una soberanía semillera
El doctor Wong Romero y los especialistas entrevistados coincidieron en que México debe apostar por una política pública que:
-
Impulse al INIFAP y a empresas nacionales en el desarrollo de híbridos.
-
Fomente el uso de riego presurizado para elevar la eficiencia.
-
Multiplique vitrinas demostrativas en estados productores como Durango.
-
Garantice precios justos para el productor.
La combinación de investigación pública, innovación tecnológica y empresas privadas mexicanas marca el inicio de una nueva etapa.
“No es suficiente con generar la semilla, hay que acompañarla con asesoría, capacitación y apoyo gubernamental. Solo así lograremos que el productor adopte la innovación y que los híbridos nacionales compitan con los de las grandes corporaciones”, concluyó Wong.
Conclusión
La Expo Maíz 2025 dejó claro que la semilla mexicana de maíz híbrido no solo existe, sino que ya compite con las transnacionales en rendimiento y precio. Con el respaldo de instituciones como el INIFAP y el empuje de empresas nacionales como Lucero, el país tiene la oportunidad de avanzar hacia la soberanía semillera y reducir la dependencia del extranjero.
El futuro del campo mexicano se juega en la semilla, y hoy más que nunca, el maíz híbrido nacional está listo para demostrar que puede estar a la altura —y en muchos casos superar— a las opciones foráneas.
Por: Antonio Gaytán




