Sin agave no hay mezcal: proponen plantaciones tecnificadas para rescatar la producción en Durango
27/10/2025 - Hace 8 meses en Durango EstadoSin agave no hay mezcal: proponen plantaciones tecnificadas para rescatar la producción en Durango
La producción mezcalera de Durango enfrenta un riesgo crítico: el agotamiento de las poblaciones naturales de agave. Ante este escenario, el maestro Jesús José Díaz Rodríguez, integrante de la Brigada de Educación para el Desarrollo Rural (BEDR) número 75, presentó en el programa Aquí hay Campo un modelo de plantación tecnificada y sustentable que podría garantizar el abasto futuro de materia prima y colocar a Durango en condiciones de competir con los grandes productores nacionales.
El proyecto, desarrollado en terrenos del CBTA No. 3, donde se le facilitó un espacio para experimentar con riego por cintilla y acolchado, demuestra que con un manejo técnico adecuado es posible producir hasta 250 mil plantas de agave por hectárea. A partir de un kilo de semilla —que contiene entre 60 y 100 mil granos— el sistema logra germinar entre 40 y 60 mil plántulas, reduciendo drásticamente los costos de producción y acelerando el desarrollo de nuevas plantaciones.
Una respuesta al desabasto
El maestro Díaz explicó que antes de la pandemia realizó un diagnóstico junto con el ingeniero Manuel Rentería para identificar los principales retos de los vinateros de Nombre de Dios. Todos coincidieron en un mismo problema: la falta de piñas para producir mezcal, lo que provoca que muchas vinatas trabajen solo por temporadas y luego cierren.
“Sin piñas no hay mezcal”, resumió el maestro, quien advierte que, al ritmo actual, en tres a cinco años podría haber un desabasto total de agave en Durango, generando incluso la aparición de productos adulterados por la alta demanda del mercado.
El modelo que propone busca establecer plantaciones comerciales inducidas, similares a las que existen en cultivos como nogal, frijol o chile. “La naturaleza por sí sola no puede reponerse al ritmo que requiere el mercado; debemos producir de manera planificada y sustentable”, explicó.
En el CEBETA, su equipo ha logrado reducir el tiempo de maduración de las plantas a la mitad gracias al uso de agua, fertilizantes y técnicas de manejo controlado. Esto permitiría abastecer continuamente a los vinateros locales, quienes actualmente trabajan con una disponibilidad muy limitada de piñas.
Sustentabilidad y desarrollo rural
Díaz Rodríguez subrayó que su modelo responde a los principios del desarrollo rural sostenible promovido por la ONU, con tres ejes:
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Ecológico, porque ayuda a conservar suelo, agua y flora;
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Social, porque genera empleo y arraigo comunitario;
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Económico, porque impulsa una cadena de valor rentable a largo plazo.
“Cada proyecto debe tener esos tres componentes: cuidar la tierra, beneficiar a la gente y asegurar rentabilidad”, puntualizó.
Además, sostuvo que el enfoque no se limita al agave: “La naturaleza no va por especies aisladas. Tenemos que mirar el conjunto: pastizales, nopales, fauna, flora y agua”. En su visión, la reforestación productiva del agave puede integrarse en un modelo agroecológico de conservación y aprovechamiento integral.
Durante la transmisión del programa, el doctor Rafael Jiménez, director de Vinculación del Campo Experimental Durango del INIFAP, respaldó las advertencias del maestro Díaz y reveló que actualmente se realiza un inventario estatal de agave como parte del nuevo Inventario Forestal Nacional, cuyos resultados estarán disponibles dentro de un año.
Un futuro posible para el mezcal duranguense
El maestro Díaz estima que, con la expansión ordenada de plantaciones comerciales, Durango podría alcanzar en ocho años la capacidad de competir con Oaxaca, que actualmente domina el 92 % del mercado nacional. Por extensión territorial y condiciones climáticas, el estado tiene potencial incluso para superarlo en producción, siempre y cuando se garantice la siembra y el financiamiento adecuado.
Por: Antonio Gaytán




