Una tromba registrada la tarde del miércoles 5 de junio provocó el crecimiento repentino de los arroyos Agua Buena, Agua Mala, Ojo de Agua y Arroyo del Agua en la cabecera municipal de Santa María del Oro, ocasionando afectaciones materiales pero sin pérdidas humanas, informaron la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC).
La intensa lluvia, acompañada de granizo, cayó entre las 18:13 y las 18:50 horas, generando corrientes súbitas que arrastraron al menos 11 vehículos, un puesto de comida, artículos de un taller mecánico, y cinco cerdos. Muchos de los automóviles se encontraban estacionados en los lechos de los arroyos, una práctica común entre habitantes de la zona.
«No se reportan daños a viviendas ni pérdidas humanas, pero se mantienen las labores de evaluación y vigilancia en las zonas de riesgo», confirmó Arturo Galindo, titular de Protección Civil del estado.
Flujo hacia zonas hidrográficas mayores
Las aguas crecidas se dirigieron hacia el Río Sixtin y la Presa El Palmito, por lo que se activaron protocolos de vigilancia permanente en dichos cuerpos de agua. Según el director local de Conagua, Roberto Delgado, no se cuantificó el volumen exacto de la precipitación debido a su intensidad y breve duración.
Rutas bajo inspección y supervisión constante
Las autoridades también informaron que se inspeccionan posibles afectaciones por derrumbes en rutas carreteras cercanas:
-
Santa María – San Bernardo
-
Entronque Santa María – El Carrizo
-
Camino Santa María – Parral
El Consejo Estatal de Protección Civil reiteró que se realiza una evaluación continua de daños materiales y exhortó a la población a evitar zonas de cauce o terrenos inestables mientras persistan las condiciones de humedad.
Por: Antonio Gaytán




