Por: Víctor Salas
La venta de tamales es una tradición del día de la Candelari. Carlos Fernando Rojas y su esposa María Angélica Castro, se dedican a vender tamales, comentaron que a raíz de la pandemia de COVID-19 se quedaron sin empleo y tuvieron que emprender para salir adelante. Explicaron que aunque los precios de la materia prima estén subiendo, tratan de mantener el costo por tamal lo más accesible posible.
Carlos Rojas dijo que su familia tiene 30 años dedicándose a la venta de este producto comestible, la pareja de jóvenes dijo que no existe ningún tipo de impedimento para salir adelante, ya que en esta vida todo se puede hacer.
Trabajan desde las 07:00 horas de lunes a domingo para poder repartir los tamales, afortunadamente ya tienen sus clientes. Comentaron que en diciembre no hubo tantos encargos, las ventas no fueron tan buenas, pero para este próximo 2 de febrero Día de la Candelaria, ya tienen varios pedidos y esperan que más gente les pueda comprar.
Finalmente dijeron que aunque los precios de la materia prima estén subiendo, tratan de mantener el costo lo más accesible posible, la economía está complicada, sin embargo, tienen que adaptarse a las necesidades de las personas.










