Tragedia El Día de Los Santos Inocentes
Por: Pilar Aguilar
Durango, Dgo.- Tragedia El Día de Los Santos Inocentes, ya que una niña y un trabajador del volante cayeron abatidos por las balas de agentes de la policía.
Donde hubo tragedia el Día de los Santos Inocentes, fue en Durango, luego del operativo y enfrentamiento en el que también murió un agente y un delincuente.
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Los hechos
Era la tarde del 28 de diciembre del año 2010, cuando debido a la guerra que le declaró a la delincuencia organizada al presidente Felipe Calderón, provocó una ola de violencia en todo el país.
De esa trágica y sangrienta gestión que inició en 2006 y concluyó en 2012, Durango no fue ajeno, ya que cayeron abatidos muchos inocentes de todas las edades, a lo que el jefe de la nación calificó fríamente como «daños colaterales»
Esa vez, María Elena Nevárez Escobedo, de 13 años, salió de su casa en la colonia Liberación Social, de la capital duranguense, ubicada por el camino al poblado Cristóbal Colón.
Ella iba acompañada de su hermano mayor, con destino al Parque Guadiana, ya que la niña deseaba con todo su corazón admirar el gran nacimiento que colocaron las autoridades.
Por otro lado, el conductor del autobús de ruta de los amarillos, Jesús Héctor Mendoza Rodríguez, de 40 años, laboraba normalmente y circulaba por la orilla del citado asentamiento.
Ajenos al operativo que elementos de la entonces Policía Federa (PF) realizaba en una casa de seguridad de esa colonia, la niña y el chofer hacían lo suyo.
Por falta de estrategia, el operativo degeneró en una balacera en la que cayó sin vida un federal, a manos de los delincuentes, de los que unos salieron en vehículos para escapar a sangre y fuego.
Durante la persecución, los agentes le disparaban a todo lo que se movía y así asesinaron al conductor del autobús amarillo.
La agresión contra los hermanitos
En esos momentos, María Elena y su hermano ya habían llegado a la carretera que va a Zacatecas y esperaban el autobús urbano que los llevaría al parque.
Como uno de los sujetos que escaparon salió de la colonia y tomó esa carretera con rumbo al Puente Dalila, los federales lo seguían a distancia, al llegar a vía de comunicación, observaron a los hermanos que muy asustados al escuchar balazos se escondieron en unos montones de tierra.
Muy confundidos, los federales les dispararon al pensar que eran malandros y los lesionaron gravemente, la Cruz Roja los trasladó a un hospital, donde dejó de existir la menor.
En la persecución, los agentes alcanzaron al que escapaba por esa vía de comunicación y lo ejecutaron a balazos.
Ese 28 de diciembre de 2010, lo de la masacre en el Día de los Santos Inocentes, no fue una broma, sino una realidad que le costó la vida, vaya la redundancia, a dos inocentes.
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