Caleidoscopio… El libro y la Librería Ochoa
20/09/2025 - Hace 9 meses en Durango EstadoCaleidoscopio… El libro y la Librería Ochoa
Por: Socorro Soto Alanís
El libro es una de las mejores invenciones del ser humano, tiene una larga e interesante historia, ese objeto milenario y sencillo nos obsequia, a través de sus páginas, conocimiento, historias de todos los pueblos del mundo, mitos, leyendas, recetas, métodos científicos, hipótesis, saberes, obra artística y nos refleja como humanidad con nuestras pasiones, vilezas, virtudes, avances y retrocesos.
La humanidad ha guardado y preservado su propia historia a través de un largo proceso, gracias a la narrativa escrita o hablada, gracias a la memoria colectiva y a aquel invento glorioso de los egipcios de hace 5 mil años, cuando descubrieron que del junco que crecía a orillas del rio Nilo podían obtener el papiro y lo utilizaron para escribir los primeros libros.
“En el principio fue el verbo”, y en el final también, esa es su importancia. La escritura más antigua se conoce como “La epopeya de Gilgamesh”, nos cuenta del gobernante de la ciudad sumeria de Uruk y data del año 2100 A.C. Otro libro de gran valor es “El sutra del diamante”, publicado en China hace 1145 años. Otros libros famosos por su antigüedad y la gran valía de sus autores son: “Sobre la naturaleza” de Heráclito, que data del siglo V A.C. en Anatolia, la antigua Asia menor, hoy Turquía. “Historias” de Herodoto de Halicarnaso en los 430 A.C. Los “Diálogos de Platón” del 387 A.C. “La metafísica” de Aristóteles, escrita en Atenas alrededor del 330 A.C.
El libro es un objeto indispensable en la trasmisión de culturas y saberes, en los espacios más acogedores de las casas de ayer y hoy, los libros se acomodan en libreros, mesas, sillas y esperan a ser acariciados por sus hipotéticos lectores.
A alguien se le ocurrió venderlos y surgieron las librerías, espacios importantes para conocer a cientos de autores, novedades literarias de otros países, del propio y a los autores locales, en este caso, Durango. Además, ofrecen espacios para la presentación de libros, foros para artistas y para discutir sobre los temas de interés de una sociedad que circula acelerada por las calles. El tiempo parece detenerse y te obsequian momentos mágicos entre lector y escritores.
Dicho lo dicho, es una verdadera lástima el cierre de una librería, es una pérdida para la sociedad y para los ávidos lectores. En Durango, cerró la librería de Sanborns, meses después cerró la Librería Vargas, de nuestro amigo Rubén Vargas y ahora cierra la Librería Ochoa, de nuestro amigo Jorge Ochoa; empresarios de Durango que le apostaron todo a la venta y difusión de los libros, Qué oficio más hermoso. Pierde Durango. Perdemos todos. Retrocede Durango.
@cocosotoalanis




