El opinólogo en redes sociales muchas veces es solo opinología sin criterio
24/11/2025 - Hace 6 meses en Durango EstadoEl opinólogo en redes sociales muchas veces es solo opinología sin criterio
Por: Gilberto Jiménez Carrillo
Expresiones como “Pues yo no estoy de acuerdo” al pie de un artículo sobre el hallazgo de agua en la luna por parte de la NASA, comentarios como “si no crees, respeta”, amén de las diversas versiones de “depende”, “es mi opinión y la tienes que respetar”, “todas las opiniones son igualmente válidas” o “este es mi muro y si no estás de acuerdo, ahí tienes la puerta”, a raíz de ‘discutir’ sobre el titular de un artículo, sin leer el contenido, son solo algunas de las manifestaciones que forman parte del repertorio de respuestas habituales en intensos y acalorados dizque debates en las redes sociales, que no por más intensos, llegan a algún sitio. Tras las tertulias televisivas donde cualquier opinólogo u opinóloga puede participar en debates altamente especializados -sin la menor formación, ni experiencia-, llega la nueva versión del fenómeno trasladado a redes sociales. En las últimas décadas, las redes sociales han alcanzado una influencia cada vez más poderosa sobre las diversas actividades de la vida cotidiana. Esto ha dado paso a una nueva forma de relacionarnos con la información, en dónde las personas ya no mantienen un rol pasivo frente a los hechos, datos y contenido en general que se les presenta. Por el contrario, permiten a usuarios y usuarias interactuar con las fuentes emisoras, facultándoles para comentar, atacar de forma visceral, o incluso modificar aquello que se les comunica. Esta situación ha dado lugar a un fenómeno que se ha denominado opinología, que se relaciona con la tendencia a opinar, entrar a debatir o tratar de argumentar en las redes sociales sobre aspectos de los que no se es experto o directamente sobre los que no se tiene el más mínimo criterio o la información más básica. Muy especialmente en España, para referirse a la persona del opinólogo, se suele recurrir al calificativo de “cuñado”, expresión sátira que se ha vuelto muy popular y que caricaturiza a la figura del cuñado en las reuniones familiares, que es capaz de debatir, según el con destreza, sobre toda clase de temáticas, independientemente de la profundidad, diversidad o del nivel de especialización. El término opinología o el adjetivo opinólogo, no es una palabra reconocida formalmente por nuestro idioma, ha surgido recientemente en algunos países de habla hispana para designar la tendencia a opinar sobre temas de los que no se es necesariamente experto, ni se dispone de criterio alguno. Según algunos medios digitales, la expresión opinología, suele ser utilizada de manera despectiva, llamando opinólogos u opinólogas a las personas que trabajan en algún medio de comunicación y los que, utilizando las redes sociales, discuten asuntos de los que no tienen conocimiento alguno. Más allá de la figura del opinólogo, es decir, la tendencia de los usuarios y usuarias de redes sociales a expresar sus opiniones a través de dichos medios, los objetivos del opinólogo son diversos, desde la necesidad personal de trascender en las distintas plataformas o ser parte de un determinado movimiento, hasta la defensa de intereses políticos, religiosos o económicos específicos. Las opiniones de los opinólogos pueden adquirir un gran poder, ya que se ven reforzadas por la aprobación o rechazo de los demás miembros de la comunidad virtual. Cada día es más común encontrar escenarios en los que la voz del profesor, la doctora o el autor destacado es opacada en su propio campo por los comentarios de opinólogos sin ningún o poco conocimiento, lo que produce posturas o tendencias que, a su vez, sesgan las opiniones de otras personas haciendo creer a la opinión pública que estamos ante un debate entre iguales. Finalmente, encontramos el caso de los influencers opinólogos en las redes sociales. Mujeres y hombres que, a partir de una sólida relación con sus seguidores, son capaces de influir en sus opiniones personales, aunque la mayor parte de las veces no sepan de qué están hablando. Esta cualidad los hace actores protagónicos en la formación de la opinión pública. Podemos hablar de las polémicas dietas de alimentos crudos -sin procesar- que promociona la famosa acriz Gwyneth Paltrow. Más allá del rechazo que han provocado sus consejos nutricionales en la comunidad científica, llama poderosamente la atención que estos provienen de una actriz que no tiene ninguna formación, ni experiencia acreditada en el ámbito de la medicina, la biología o la nutrición. Y como decía Nino Canun, ¿y usted qué opina?
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