Gobiernos deben invertirle a la recuperación de adictos

Autor:
27/09/2020

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Por: Brenda Maurer

Las adicciones son un fuerte problema social y una enfermedad que afecta a hombres y mujeres de cualquier estrato social; el consumo de sustancias tanto licitas (alcohol) como ilícitas, ha tenido un incremento considerable en esta época de pandemia y aunque es en los centros de rehabilitación donde recae la carga de atención a las adicciones, la realidad es que los gobiernos no les brindan apoyo de ningún tipo de atención a estos establecimientos.

En el programa “El Averiguadero”, que se transmite por Canal 15, en esta ocasión se llevó a cabo en las instalaciones del Centro “Fundación Durango”, Mariano Sánchez Hidalgo, presidente de la Federación de Centros de Tratamiento de Adicciones del Estado de Durango; Sara Medina, médico responsable de Fundación Durango; Sandra Vázquez, directora del Centro de Control de Adicciones “Vivir de Nuevo”; y Gabriela Rivera, psicóloga de Fundación Durango, coincidieron al señalar que los Centros de Rehabilitación son una oportunidad de vida para quienes padecen una adicción y por ello los gobiernos deben apostarle a apoyarlos, pero sobre todo a la prevención.

Salud Mental en México está olvidada

Las adicciones son un problema de salud pública muy grave, es una enfermedad que debe atenderse como tal, sin estigmatizar al adicto. “Esto se tiene que atender desde el punto de vista de salud mental y desde ahí empiezan los problemas porque el presupuesto en México para este ramo de la salud, es el más bajo que hay en el mundo”, afirmó Mariano Sánchez.

El experto resaltó que lamentablemente en nuestro país, la salud mental está olvidada y aunque psicólogos así como psiquiatras siempre han luchado para que se incremente el presupuesto de salud mental, no se ha logrado nada.

Añadió que ahora que se busca por parte de algunas autoridades sumar adicciones a Salud Mental, pues el problema seguirá sin atención porque no hay quién apoye a los adictos y por eso emergen estas asociaciones civiles como centros de rehabilitación.

La mayor parte del tratamiento de adicciones en el país se recarga en las asociaciones civiles. En Durango son al menos 50 centros los que operan y que atienden a aproximadamente dos mil 500 personas, mientras que el Gobierno tiene solo dos que en conjunto atienden a cien personas.

“Sin nosotros este problema estaría desbordado, el Gobierno se ha quedado corto y lo seguirá haciendo, porque atender la enfermedad de las adicciones cuesta mucho dinero; nosotros ofrecemos la atención pero no nos apoya el Estado”.

Mujeres ya igualaron consumo de sustancias

Por su parte, Sandra Vázquez detalló que el consumo de sustancias ya sea prohibidas o alcohol por mujeres ya iguala las estadísticas de consumo en varones y como una enfermedad que son las adicciones la padecen mujeres de todas las edades (desde los 12 hasta los 60 años), profesiones y estrato social.

En Durango de los 50 centros de rehabilitación que existen, tres son para mujeres.

Recordó que ella empezó a trabajar en el tema de la recuperación cuando su hijo presentó problemas de adicción y cuando se superó la situación, ambos decidieron abrir un centro para ayudar a más personas, pero curiosamente eran puras mujeres las que pedían información y así se enfocaron en el servicio para ellas.

“Esto nos ha dado muchas satisfacciones, porque si vemos muchas vidas cambiar, familias que se rescatan”.

Abundó en que es necesario apostarle a la prevención, dándoles a las familias herramientas para educar a sus hijos, áreas de esparcimiento a los jóvenes, así como oportunidades laborales y educativas.

“Tenemos que hacer todo para reconstruir el tejido social que está completamente dañado”.

La especialista expuso, que para detectar de manera oportuna los riesgos de que alguien caiga en las adicciones o ya este consumiendo, juegan un papel fundamental los psicólogos y trabajadores sociales de las instituciones educativas.

No reditúa políticamente, no le invierten

“Tengo 20 años dedicándome a la rehabilitación y sé que los resultados no son a corto plazo, entonces puedo decir que el estado y en general las autoridades, no le invierten porque no es algo que venda políticamente hablando”, indicó el Presidente de la Federación de Centros de Rehabilitación en Durango.

Abundó en que los trabajos de prevención deben hacerse desde el nivel educativo de primaria, porque ellos ya tuvieron un caso de un niño de ocho años que consumía cristal.

“Necesitamos saber dónde estamos parados en el consumo, en el tratamiento, ver prevalencias de consumo en los tipos de sustancias, para con ello dar tiros de precisión en las acciones que se emprendan para prevenir las adicciones”, apuntó.

Falta de atención, un factor de inicio

La falta de atención y el exceso de tiempo libre, son factores en el entorno psicosocial que pueden llevar a los niños y jóvenes a consumir, explicó la psicóloga Gabriela Rivera.

Agregó que es visible en los pacientes que cuando iniciaron el consumo de sustancias fue por imitación, por sentirse solos o porque no sabían qué hacer con su tiempo libre.

“Estamos en un momento en el que los niños, adolescentes y jóvenes quieren recompensas o satisfacción del placer rápido; eso hace que vayan explorando, lleguen a la marihuana y luego a otras sustancias”.

También influye el que los jóvenes se desarrollen en una familia disfuncional con el padre ausente, la madre trabajando y entonces están sin atención, comunicación y sin saber manejar emociones.

Familia es clave en la recuperación

La psicóloga enfatizó que la familia es clave para que un enfermo adicto pueda recuperarse. El trabajo terapéutico con la familia es muy importante porque a veces ellos no saben cómo encarar el problema y se genera una codependencia muy fuerte hacia su familiar enfermo y hay daños, así como sentimientos de culpa.

 Anexos se enfrentan a estigmas

Los Centros de Rehabilitación o anexos, como también se les conoce, se enfrentan a muchos estigmas porque es una realidad que algunos de ellos se han ganado a pulso las etiquetas, precisó Mariano.

Hay centros en los que si se ha presentado maltrato, hacinamiento y malas prácticas; pero actualmente en la Federación estamos luchando para quitar ese estigma en la sociedad, porque hay muchos centros que si saben lo que están haciendo y quieren profesionalizar los centros cumpliendo todas las normas.

“Lo que buscamos es que los centros que pertenecen a la Federación, sean dignos y que ofrezcan tratamiento profesional”.

Programa que salva vidas

El programa de estos Centros de Rehabilitación definitivamente salva vidas, “las y los pacientes si nos dicen que si no estuvieran en tratamiento, tal vez ya no estarían vivos”, mencionó Sandra.

Sánchez Hidalgo, añadió que llega un momento en el que la familia reconoce que no queda más que el internamiento porque eso corta con el consumo de tajo.

“Entonces la invitación es para que quienes atraviesan por una situación de este tipo, de se den la oportunidad de acercarse a un centro, porque si hay resultados se salvan vidas y tenemos resultados en todos los centros”, finalizó.

 

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