“Apapacho” brinda apoyo integral a cuidadores duranguenses durante el 3er año del Gobierno Municipal
17/08/2025 - Hace 10 meses en Durango“Apapacho” brinda apoyo integral a cuidadores duranguenses durante el 3er año del Gobierno Municipal
En Durango, cuidar a quienes cuidan se ha convertido en una prioridad. A través del programa Apapacho Durango, impulsado por Toño Ochoa y consolidado por Bonifacio Herrera, se brinda apoyo integral a las personas que dedican su vida al cuidado de un ser querido, especialmente a quienes atienden a personas con discapacidad o inmovilidad.
Apapacho Durango reconoce a los cuidadores
Más de 500 mujeres y hombres han sido reconocidos por el programa, que valora su esfuerzo como un verdadero acto de amor y humanidad. Desde el inicio de este tercer año de gobierno, se han entregado más de mil apoyos económicos y mil apoyos en alimentos y artículos de cuidado personal. Estas acciones reducen la presión en los hogares y ofrecen un respiro a las y los cuidadores.
Apapacho Durango brinda apoyos y talleres
Además del respaldo económico, Apapacho Durango ofrece consultas médicas y psicológicas gratuitas, garantizando atención preventiva y tratamientos para cuidar tanto la salud física como la emocional de los cuidadores.
El programa también organiza talleres sobre:
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Manejo físico del paciente
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Control de emociones
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Higiene y nutrición
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Actividad física
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Primeros auxilios
Estas capacitaciones fortalecen habilidades y aumentan la confianza de quienes día a día acompañan y cuidan a otros.
En conjunto con el DIF Estatal, y con el apoyo del gobernador Esteban Villegas y la presidenta del DIF, Marisol Rosso, se entregan sillas de ruedas, andaderas, auxiliares auditivos, pañales y otros insumos funcionales que benefician también a las personas atendidas.
Por primera vez, Durango impulsa un programa integral como Apapacho, que dignifica y visibiliza la labor de cuidar. Con esta iniciativa, el Gobierno Municipal reafirma su compromiso con la comunidad, porque en Durango, cuidar también es una forma de vivir.
Por: Mónica Haro




