Cableado urbano en Durango: empresas incumplen exhortos
El desorden en el cableado urbano de Durango sigue siendo un problema visible y riesgoso. Aunque algunos exhortos han sido atendidos, muchas empresas continúan sin responder, dejando postes saturados de cables que afectan la imagen y seguridad de la ciudad.
Norma Miramontes, directora de Desarrollo Urbano, señaló que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha mostrado disposición para colocar el cableado de forma subterránea. Sin embargo, no todas las empresas han actuado igual.
“Algunas empresas dicen que sí, pero lo dejan para el próximo año, y otras simplemente no atienden el llamado porque están cubiertas por su planeación interna”, comentó Miramontes.
Empresas ignoran exhortos sobre cableado urbano
Aunque la Dirección de Desarrollo Urbano no autoriza nuevos postes en zonas urbanas, muchas empresas aprovechan la infraestructura ya instalada por CFE para colgar más cables, lo que genera acumulación visual y potenciales riesgos.
“Nosotros no autorizamos colocación de postes en ninguna parte de la ciudad donde no exista ya uno. En fraccionamientos nuevos, todo el cableado debe ir subterráneo”, agregó la funcionaria.
El problema no solo es estético, también representa un riesgo para peatones y automovilistas, especialmente en zonas donde los cables cuelgan en exceso.
Cables y postes sin control afectan imagen urbana
El cableado aéreo corresponde a la operación de empresas privadas de telecomunicaciones, muchas de las cuales arriendan el espacio en postes de la CFE. Debido a que se trata de un tema de competencia federal, el ayuntamiento tiene limitada su capacidad de intervención.
“A nivel municipal lo que hacemos es pedir, al momento de la licencia de funcionamiento, que nos informen dónde colocarán cables y si cuentan con los permisos correspondientes”, explicó Miramontes.
La regulación de esta infraestructura corresponde a instancias federales. El municipio continúa buscando mecanismos para tener mayor control sobre la instalación de cables, en especial en zonas donde el impacto visual y de seguridad es más severo.
Por: Mónica Haro




