Tras instalar la Bandera de la diversidad sexual en el Idaip, Ezequiel García Torres, presidente de la comunidad gay en Durango, expuso que basta de que los invisibilicen y de la discriminación, cuando se solicita algún servicio. Al mismo tiempo, pidió a los diputados que se pongan a trabajar porque tienen muchos pendientes con la comunidad.
«La autonomía también es valentía. Aunque nos hagan invisibles, ¡estamos! Y por más que nos pongan mil obstáculos, por más que nos les guste y por más que nos quieran tapar ¡estamos! Y lo que nos pase seguiremos ¡estando!», detalló.
Resaltó que hoy la comunidad tiene a un organismo autónomo como el Instituto Duranguense de Acceso a la Información Pública (Idaip), que logró derribar tabúes, estigmas y prejuicios sobre temas que en Durango hasta hace no mucho tiempo resultaban no gratos de visibilizar.
“Tres mujeres valientes con un equipo igualmente valeroso les agradecemos dejarnos entrar a su casa”, puntualizó García Torres.
Agregó que nunca nadie desde el privilegio debe decir que viven iguales, cuando en este mundo se siguen enfrentando a discriminación y la violencia.
Destacó que esta lucha, es por las personas pobres, por las personas con VIH sin accesos a la salud, ni medicamentos, por quienes huyeron de su hogar, ya que, en lugar de ser el sitio más seguro, fue el más sombrío. «Nos encerraron en un closet sin luz, ni aire y mucho menos amor, y realmente la lucha es por muchos».
Lucha por la igualdad
«La colocación de nuestra bandera incluyente no solo es ponerla, es sensibilizar y alzar la voz. Las personas que somos parte de la comunidad LGBTTTIQ+ debemos ser tratadas como iguales en la sociedad y no ser discriminadas a la hora de solicitar servicios públicos de salud, empleo, educación, vivienda y seguridad, debido a nuestra orientación sexual o identidad de género, ya sea real o percibida», enfatizó el presidente de la comunidad gay en Durango.
García Torres expuso que, ciertamente, se ha logrado solo un derecho “el matrimonio igualitario”. Sin embargo, refirió que la agenda pendiente es muy grande porque no se cuenta con la Ley de Identidad de género, ni acceso libre a medicamentos, y no existe cupo laboral para personas trans. Tampoco existe la Ley de Protección para la Niñez y las Adolescencias Diversas, no se han tipificado los crímenes de odio, ni se han prohibido en Durango las ECOSIG (esfuerzo para corregir la orientación sexual y la identidad de género).
Finalmente comentó que han tenido que marchar 11 años, redactar medidas de protección muchos años más, psico-educar, sentarse frente a los grupos conservadores, el poder legislativo, el poder ejecutivo, y también, aprender a tratar de manejar burlas y rechazos.
Por: Brenda Maurer




