Por: Antonio Gaytán
Fobia social y deserción escolar, indicadores que se agravaron por el aislamiento por la pandemia de COVID-19, comentó la directora del Instituto Tecnológico de Durango (ITD), Isela Flores.
Catedráticos del ITD reportaron desde el semestre pasado que los jóvenes tenían dificultad para integrarse, para socializar, lo que psicológicamente se denomina fobia social.
Los daños por la pandemia eran muy evidentes en los jóvenes cuando regresaron a clases presenciales, se les veía con desanimo e incluso depresión.
Fue necesario, informa la directora Flores Montenegro, realizar foros, platicas y actividades de integración, acciones que permiten que esta problemática disminuya.
Disminución que se refleja en congresos con mayor participación de los jóvenes y no solo su asistencia, ya se observa a los estudiantes con mayor ánimo y alegría.
También se detectó rezago académico, los conocimientos que traían en matemáticas y lectura no eran los óptimos; se crearon grupos de apoyo para ayudarlos a nivelarse.
En relación a la deserción escolar, el porcentaje era del 3 por ciento y en el semestre pasado subió al 7 por ciento, esto fue porque muchos estudiantes durante la pandemia tuvieron que trabajar y sus horarios laborales no les permitía estudiar.
Para este semestre están regresando a sus clases y se espera que la deserción escolar, al final del ciclo escolar sea menor en comparación al anterior.
“Poco a poco superamos la crisis, necesitamos seguir esforzándonos, estar continuamente con los jóvenes y estar haciendo actividades que les favorezcan”, expresó.
Fobia social y deserción escolar, así como la falta de recursos para el pago del personal de los planteles a distancia; son parte de los problemas más urgentes por resolver en el ITD.
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