Tras la entrada en vigor el pasado 16 de enero de la Ley de Tabaco que prohíbe fumar en restaurantes y otros espacios, el consumo de estos establecimientos ha caído en un 30 por ciento, siendo los más afectados meseros, cocineros y garroteros, expuso Miguel Camacho Herrera, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac) en Durango.
Agregó que hasta el momento son alrededor de 80 los restaurantes que se han amparado contra la Ley de Tabaco, en el despacho que apoya a la cámara, in embargo, otros llevan sus amparos de forma independiente.
El líder restaurantero, reveló que cada amparo cuesta mínimo 20 mil pesos a cada empresa. Este costo se suma a las pérdidas que han tenido los negocios, mismas que rondan entre el 25 y 30 por ciento de sobremesa.
La restricción de no fumar en áreas que incluso estaban acondicionadas para ello, ha provocado que bajen los clientes y lógicamente el consumo en una semana. “La gente entiende que esa disposición es por Ley, gracias a que lo socializamos. Entonces las personas salen a fumar a la banqueta o donde pueden, ya que, quienes fuman no van a dejar de hacerlo”.
Finalmente, dijo que en esta primera semana de entrada en vigor de esta Ley no se han visto operativos.





