Por: Brenda Maurer
La entrada de Durango al semáforo amarillo es una gran noticia para todos, pero para los restauranteros lo es todo, porque significa abrir los establecimientos prácticamente al 100 por ciento, señaló el presidente de Cámara de la Industria Restaurantera (Canirac), Miguel Camacho Herrera.
Afirmó que aún cuando se pase a semáforo amarillo, los empresarios afiliados a Canirac no bajarán la guardia, ni relajarán las medidas de prevención para evitar los contagios de COVID-19.
“Vemos que la economía que se va abriendo va de la mano con la salud, entonces tenemos que trabajar para cuidar este ritmo que llevamos de recuperación”, apuntó.
El Líder de los restauranteros, reconoció que el cambio de semáforo llega en un momento muy oportuno porque el último trimestre del año siempre es un buen periodo, ya que normalmente aumentan las ventas.
Tras casi ocho meses de pandemia, este periodo es muy esperado para dar un respiro a la economía a fin de poder cumplir con los compromisos que tenemos con el pago de prestaciones de fin de año para los trabajadores, “porque ahorita económicamente, estamos en ceros”.
Finalmente, dijo que se espera que en este año atípico, este último trimestre sea el mejor, por lo que se invita a la población a consumir local, ya que los restaurantes formales garantizan los protocolos de mesa segura y el cumplimiento de todas las medidas de higiene.




