UGRD pide regular carne de Brasil: importaciones llegarían a 120 mil toneladas al cierre del 2025
23/12/2025 - Hace 5 meses en DurangoUGRD pide regular carne de Brasil: importaciones llegarían a 120 mil toneladas al cierre del 2025
La Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD) advirtió que México ha incrementado de manera significativa la importación de carne de res proveniente de Brasil, desplazando incluso a Estados Unidos como principal proveedor, situación que afecta directamente a la economía del sector ganadero nacional.
El presidente de la UGRD, Rogelio Soto Ochoa, señaló que hasta el cierre de octubre, la importación de carne de res brasileña alcanzó alrededor de 70 mil toneladas, y de mantenerse esta tendencia, al 31 de diciembre podría superar las 120 mil toneladas, considerando también carne de pollo y cerdo.
Aumenta importación de carne de Brasil
Soto Ochoa explicó que esta situación coloca a los productores mexicanos en una clara desventaja competitiva, ya que los ganaderos brasileños reciben amplios apoyos gubernamentales, mientras que en México los costos de producción son más elevados.
Indicó que resulta preocupante que México permita el ingreso de estos productos, aun cuando no existe un tratado de libre comercio con Brasil, como sí ocurre con Estados Unidos y Canadá, aprovechando esquemas como el PACIC.
Ganaderos piden regulación federal
El líder ganadero aseguró que el objetivo del PACIC, que era ofrecer carne más barata a los mexicanos, no se ha cumplido, ya que el beneficio se ha concentrado en los comercializadores, sin reflejarse en el precio al consumidor.
Añadió que recientemente la Confederación de Organizaciones Ganaderas emitió un posicionamiento para solicitar al Gobierno Federal que se establezcan cupos o límites a la importación de carne brasileña, a fin de proteger al sector pecuario nacional.
Finalmente, la UGRD hizo un llamado a las autoridades federales para revisar esta política y evitar que continúe afectando a miles de familias que dependen de la actividad ganadera en el país.
Por: Mónica Haro




