Uso de lentes para lectura o lentes de contacto de colores de centros comerciales o tianguis dañan la vista
06/08/2025 - Hace 10 meses en DurangoUso de lentes para lectura o lentes de contacto de colores de centros comerciales o tianguis dañan la vista
En México, 7 de cada 10 niños presentan problemas visuales, una cifra preocupante que exige atención inmediata. Así lo dio a conocer Ignacio Flores Mancilla, especialista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, quien además alertó sobre el uso indiscriminado de lentes sin prescripción médica.
“El uso de lentes para lectura vendidos en centros comerciales no es recomendable. A largo plazo pueden dañar el enfoque natural del ojo y generar más problemas que soluciones”, advirtió.
Aunque ya existe una legislación federal que prohíbe la venta de lentes graduados y de contacto sin receta, muchos estados aún no han homologado ni aplicado estas disposiciones. Según el especialista, la venta libre de lentes en automercados, tianguis o por internet pone en riesgo la salud visual de millones de personas.
“Es peligroso, muy peligroso. Estamos tratando de erradicar eso. Los lentes de contacto tampoco deberían venderse sin supervisión profesional”, añadió.
Desde Durango, se informó que 15 licenciados en optometría, egresados de la Universidad de Monterrey, ya brindan sus servicios en el estado, lo cual representa un avance en el acceso a atención profesional de calidad.
Los lentes oscuros de baja calidad, vendidos en tianguis o puestos callejeros, también fueron señalados como un peligro, ya que permiten el paso de radiación ultravioleta directa a los ojos:
“Lo barato sale caro. Si usted se pone un lente oscuro sin filtro UV, está dañando la parte más sensible del ojo”, subrayó Flores.
Además, el especialista recordó que todas las personas mayores de 40 años necesitarán lentes para lectura, pero comprar opciones genéricas sin diagnóstico profesional puede agravar el problema.
La recomendación general es acudir con optometristas certificados, evitar automedicarse visualmente, y proteger la visión desde la infancia con revisiones periódicas.
Por Mónica Haro




