Violencia familiar aumenta 40% en periodo vacacional
Durante el periodo vacacional, la violencia familiar registra un preocupante aumento del 40 por ciento, según informó Mina Argumedo, directora del Instituto Municipal de la Mujer. Esta situación se agrava por factores como la convivencia continua en el hogar, las dificultades económicas y el consumo de alcohol, generando un ambiente propenso a conflictos y agresiones.
“Lo que más se atiende es el tema de pensión alimenticia, lo cual se traduce en violencia económica. No es solo violencia contra la mujer, también afecta a los menores que no tienen cubiertas sus necesidades básicas”, explicó Argumedo.
A pesar del incremento de la violencia familiar, el número de mujeres que buscan apoyo disminuye durante las vacaciones. El Instituto Municipal de la Mujer reportó que alrededor de 30 mujeres solicitaron asesoría, pero lo hicieron principalmente por redes sociales o mensajes de texto. Muchas veces, no son las víctimas directas quienes piden ayuda, sino personas cercanas como familiares o vecinos.
“Un caso particular fue el de un padre que pidió ayuda porque su hija está siendo violentada, pero no quiere denunciar”, señaló la funcionaria. Estas redes de apoyo resultan fundamentales para detectar y atender los casos de violencia.
Violencia familiar durante el periodo vacacional
Durante las vacaciones, el estrés en los hogares aumenta. La convivencia continua, los problemas económicos y la falta de autocontrol pueden desencadenar actos de violencia familiar. En este periodo, los casos no solo se limitan a agresiones de hombres contra mujeres, sino que también se reportan conductas violentas de mujeres hacia niños.
La violencia económica, en particular, se manifiesta en la falta de pensión alimenticia y sustento básico para los menores, lo cual representa una forma grave de abuso que debe ser visibilizada y atendida.
Atención psicológica clave ante violencia familiar
En tiempos normales, el Instituto atiende a unas 20 mujeres por semana de manera presencial. Sin embargo, durante el periodo vacacional, muchas mujeres esperan hasta que finalice esta etapa para acudir en busca de ayuda. Este retraso complica el seguimiento de los casos y la prevención de nuevas situaciones de violencia familiar.
Por ello, es urgente reforzar la atención psicológica y jurídica para brindar herramientas que permitan a las víctimas romper el ciclo de violencia. Además, instituciones como Seguridad Pública e INDEHVAL han colaborado en este esfuerzo, logrando que varias familias accedan a los servicios disponibles.
Por: Mónica Haro




