Ex policía investigador pierde la vida y ya está reunido con su papá y sus 4 hermanos
06/07/2026 - Hace 1 hora en DurangoEx policía investigador pierde la vida y ya está reunido con su papá y sus 4 hermanos
Durango, Durango. La familia Bueno Valenzuela vive nuevamente el dolor de una pérdida que revive una historia marcada por la tragedia. José Rafael Bueno Valenzuela, ex agente de la entonces Policía Ministerial del Estado, falleció el pasado 2 de julio en la ciudad de Tijuana, Baja California, en hechos que son investigados por las autoridades de aquella entidad.
La noticia conmocionó no solo a sus familiares, sino también a excompañeros de corporación y amistades que durante años compartieron con él el servicio en la institución encargada de la investigación de delitos en Durango.
José Rafael siguió los pasos de su padre, José Guadalupe Bueno Esparza, quien también fue policía investigador. Al igual que dos de sus hermanos, José Asención y José Candelario, formó parte de la entonces Policía Ministerial del Estado, posteriormente Dirección Estatal de Investigación (DEI) y hoy Policía Investigadora de Delitos (PID).
A lo largo de su trayectoria desempeñó funciones en distintas áreas de la corporación hasta su retiro. Posteriormente fijó su residencia en Tijuana, donde perdió la vida en circunstancias que aún no han sido esclarecidas oficialmente.
Su hijo, Iván Bueno, comandante de la Policía Investigadora de Delitos, viajó a Baja California para realizar el reconocimiento oficial del cuerpo y acompañar los trámites para su traslado a Durango.
Los restos de José Rafael llegaron la noche del domingo a la capital del estado. A petición de su madre, doña Josefina Valenzuela Bueno, de 89 años de edad, el féretro fue llevado al domicilio familiar, en la colonia José López Portillo, la misma casa donde nació y creció junto a sus hermanos.
Este lunes, familiares y amigos le darán el último adiós. El cortejo fúnebre partirá a las 13:00 horas con destino al Santuario de Guadalupe, donde se celebrará una misa de cuerpo presente, para posteriormente trasladar sus restos al Panteón de Oriente.
Una familia marcada por la tragedia.
La historia de la familia Bueno Valenzuela ha sido recordada en Durango por las pérdidas que ha enfrentado a lo largo de más de cuatro décadas.
José Rafael era uno de los diez hijos que procrearon José Guadalupe Bueno Esparza y Josefina Valenzuela Bueno. Antes de su fallecimiento, la familia ya había despedido a cuatro de sus hijos varones.
El primero fue Héctor de Jesús, quien falleció en 1982 en un accidente con un arma de fuego. Posteriormente, en 2001, Luis Enrique fue privado de la vida.
La tragedia continuó cuando José Asención, agente de la Policía Ministerial, murió en cumplimiento de su deber durante una emboscada ocurrida en Tamazula en junio de 2003.
Apenas un año después, en junio de 2004, José Candelario, comandante de la misma corporación, también fue asesinado.
Su padre falleció años más tarde por causas naturales.
El dolor de una madre
En mayo de 2024, con motivo del Día de las Madres, doña Josefina compartió que, pese al paso de los años, cada 10 de mayo sigue recordando con profundo cariño a los hijos que ya no están.
En aquella ocasión expresó que, después de un largo proceso personal, había logrado perdonar a quienes arrebataron la vida a tres de sus hijos, aunque reconocía que el dolor nunca desaparece.
Hoy, con el fallecimiento de José Rafael, la familia enfrenta una nueva pérdida que enluta a quienes la conocen y a quienes compartieron con él años de servicio dentro de las corporaciones de investigación del estado.
Descanse en paz, José Rafael Bueno Valenzuela y nuestras condolencias para su familia.









