Sentencian a mujer que “vendía” a su menor hija al mejor postor
16/12/2025 - Hace 6 meses en DurangoSentencian a mujer que “vendía” a su menor hija al mejor postor
Durango, Dgo.- La historia de este lamentable y grave caso comenzó el 12 de octubre de 2021, así como los días 14 y 19 de octubre de 2022, cuando una adolescente, que se encontraba en su propio domicilio en la ciudad de Durango, fue víctima de explotación sexual, cometido por su propia madre, Astrid Cristel Cabrera Vargas, quien habría traicionado de manera directa la responsabilidad de cuidado y protección que le correspondía.
De acuerdo con las investigaciones realizadas por la Fiscalía General del Estado (FGE), en esas fechas la mujer ofreció a su hija a diversas personas a cambio de una retribución económica, permitiendo la realización de actos de carácter sexual sin el consentimiento de la víctima y sin existir justificación legal alguna.
Con estas acciones, se vulneraron gravemente su seguridad, integridad física y emocional, así como su libertad sexual, configurándose un delito de alto impacto social.
Tras conocerse los hechos, el caso fue denunciado ante el Centro de Justicia para Niñas, Niños y Adolescentes (CJNNyA), instancia perteneciente a la Fiscalía General del Estado (FGE). En ese lugar, un Agente del Ministerio Público dio inicio a la carpeta de investigación, recabando testimonios, datos de prueba y elementos suficientes para acreditar la probable responsabilidad de la señalada.
Una vez integrada la investigación, el Ministerio Público solicitó al juez la orden de aprehensión en contra de Astrid Cristel Cabrera Vargas por el delito de trata de personas en su modalidad de explotación sexual, misma que fue concedida.
Posteriormente, agentes de la Policía Investigadora de Delitos (PID) cumplimentaron el mandamiento judicial, logrando su detención y trasladándola al Centro de Reinserción Social (Cereso) número uno.
Durante el proceso penal, el juez analizó las pruebas aportadas por la Fiscalía y, mediante un procedimiento abreviado, la imputada aceptó su responsabilidad, lo que derivó en una sentencia condenatoria.
Como resultado, fue castigada con 45 años de prisión, además del pago de una multa por 282 mil 860 pesos, sanción acorde a la gravedad del delito cometido.
Este caso ha causado profunda indignación, al tratarse de un delito cometido en el entorno familiar, considerado uno de los espacios que deberían ser más seguros.
Las autoridades reiteraron que se mantendrán firmes en la lucha contra la trata de personas y la explotación sexual, especialmente cuando las víctimas son jóvenes, y aseguraron que este tipo de conductas serán castigadas con todo el peso de la ley.




