¡Adiós, Plutón! La triste verdad detrás de su degradación planetaria
25/08/2025 - Hace 9 meses en Internacional¡Adiós, Plutón! La triste verdad detrás de su degradación planetaria
Hace casi dos décadas, el 24 de agosto de 2006, la comunidad científica le dio la espalda a Plutón, el que hasta entonces había sido el noveno planeta de nuestro sistema solar. ¿La razón? El incumplimiento de una serie de requisitos que la Unión Astronómica Internacional (UAI) estableció para que un cuerpo celeste sea considerado como tal. A pesar de haber sido parte de nuestra historia cósmica por mucho tiempo, Plutón fue degradado a la categoría de planeta enano, una decisión que aún genera debate entre los astrónomos y el público en general.
Los requisitos que sellaron su destino
Antes de 2006, no existía una definición formal de «planeta». El descubrimiento de objetos similares a Plutón en el Cinturón de Kuiper, una región de cuerpos helados más allá de Neptuno, forzó a la UAI a crear una clasificación más precisa. Para ser considerado un planeta, un cuerpo celeste debe cumplir con tres criterios esenciales:
- Orbitar el Sol: Plutón cumple con esta condición, girando alrededor de nuestra estrella como los demás planetas.
- Tener forma esférica: Gracias a su masa, la gravedad de Plutón es lo suficientemente fuerte como para que el planeta enano haya adoptado una forma redonda.
- Dominar su órbita: Este es el punto crucial. Un planeta debe ser el objeto gravitacionalmente dominante en su trayectoria, limpiando de otros cuerpos celestes a su alrededor.
Plutón no cumple con el último requisito. A diferencia de los otros planetas, que han «despejado» sus caminos orbitales de otros objetos, Plutón comparte su órbita con numerosos cuerpos del Cinturón de Kuiper. Esta característica, la cual lo hace ser una especie de líder dentro de una multitud de cuerpos celestes, fue la que lo llevó a perder su estatus.
Aunque sigue siendo un objeto fascinante de estudio y exploración, el 24 de agosto de 2006, Plutón dejó de ser uno de los «nueve grandes» de nuestro sistema solar, marcando un día histórico y un antes y un después en la astronomía moderna.




