NASA confirmó que encontró un planeta “bebé” en nuestra galaxia
03/10/2025 - Hace 8 meses en InternacionalNASA confirmó que encontró un planeta “bebé” en nuestra galaxia
La ciencia ha dado un salto gigante al observar, por primera vez, el nacimiento de un planeta. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha confirmado el descubrimiento y la fotografía directa de un protoplaneta —un planeta en plena formación— que ha sido bautizado como WISPIT 2b. Este hallazgo no solo confirma una teoría de décadas sobre la formación planetaria, sino que ofrece una mirada sin precedentes a los procesos que dieron origen a gigantes como Júpiter en nuestro propio Sistema Solar.
Un gigante gaseoso en su cuna cósmica
WISPIT 2b no es un planeta pequeño; se trata de un gigante gaseoso con una masa cinco veces superior a la de Júpiter, lo que lo convierte en un coloso en desarrollo. Su juventud es notoria: se estima que tiene una edad aproximada de cinco millones de años, siendo casi mil veces más joven que la Tierra. Este «planeta bebé» orbita a su estrella a una distancia de unos 437 años luz de nuestro planeta.
El elemento más fascinante de este descubrimiento es su ubicación: WISPIT 2b fue encontrado inmerso en un disco protoplanetario de gas y polvo, la «cuna» cósmica que rodea a las estrellas recién nacidas. Los científicos han teorizado durante mucho tiempo que los planetas en crecimiento son los responsables de «limpiar» estos discos, creando huecos o «anillos vacíos» al empujar el material hacia afuera a medida que acumulan masa.
La prueba de la Teoría: Creando un Hueco
Hasta ahora, la existencia de planetas en estos anillos era solo una hipótesis basada en la estructura de los discos observados. El caso de WISPIT 2b es la prueba irrefutable. Los datos sugieren que este protoplaneta se está formando en el mismo lugar donde fue descubierto, sin haberse desplazado significativamente, y es el culpable de la brecha observada en el disco de su estrella. Este proceso es exactamente el que se cree que vivieron Júpiter y Saturno durante los inicios de nuestro Sistema Solar.
La Clave Científica: Detección en Luz H-Alfa
El descubrimiento fue liderado por el astrónomo Laird Close de la Universidad de Arizona y Richelle van Capelleveen, estudiante de posgrado en astronomía en el Observatorio de Leiden (Países Bajos), quienes dieron seguimiento al hallazgo inicial del sistema de discos de WISPIT 2.
La clave para «ver» al bebé planetario fue la innovadora técnica de observación en luz H-alfa (hidrógeno-alfa). Este tipo de luz visible se emite cuando el gas hidrógeno caliente, proveniente del disco protoplanetario, es absorbido por la gravedad del planeta en crecimiento. Esta caída de material sobre WISPIT 2b crea un anillo de plasma sobrecalentado que emite una débil pero detectable señal luminosa.
Para lograr esta hazaña, los investigadores utilizaron el telescopio VLT-SPHERE en Chile para la observación inicial de la estrella WISPIT 2. Finalmente, la detección crucial de WISPIT 2b se logró gracias al sofisticado sistema de óptica adaptativa MagAO-X de la Universidad de Arizona, montado en el Telescopio Magellan 2 (Clay), también en Chile, confirmando el nacimiento planetario en tiempo real. Este hito no solo valida modelos teóricos, sino que marca el inicio de una nueva era en la observación de la formación de mundos




