NASA vigila el despertar de un superagujero negro en la Vía Láctea
28/11/2025 - Hace 6 meses en InternacionalNASA vigila el despertar de un superagujero negro en la Vía Láctea
Sagitario A*, el agujero negro supermasivo ubicado en el centro de la Vía Láctea, ha permanecido mayormente inactivo durante milenios, pero recientes investigaciones sugieren que su tranquilidad podría estar cambiando.
Los astrónomos de la NASA confirmaron que este coloso, con una masa equivalente a cuatro millones de soles, emitió un estallido de energía hace apenas doscientos años.
El pasado turbulento del gigante cósmico
La agencia espacial estadounidense detalló que los datos proceden de ecos de rayos X reflejados por enormes nubes de gas que rodean la región central galáctica.
Estas señales permitieron reconstruir un episodio en el que Sagitario A* se iluminó intensamente, tras devorar una concentración inesperada de gas o polvo cósmico cercano.
Durante aquel breve periodo, explican los científicos, el agujero negro fue un millón de veces más brillante de lo que puede observarse en la actualidad.
“El fenómeno ocurrió rápidamente, pero demuestra que Sagitario A* no está completamente dormido”, señalaron especialistas del Observatorio Chandra consultados por la NASA.
El evento representa una evidencia clara de que incluso los agujeros negros aparentemente inactivos pueden mostrar actividad significativa en escalas de tiempo relativamente cortas.
Un futuro despertar inevitable
Las proyecciones astronómicas apuntan a que el agujero negro podría reactivarse de manera definitiva cuando la Vía Látea colisione con la Gran Nube de Magallanes.
Este choque galáctico ocurrirá dentro de aproximadamente dos mil millones de años, aportando grandes cantidades de gas que alimentarán nuevamente al núcleo central.
Con ese combustible, Sagitario A* podría transformarse en un núcleo galáctico activo, emitiendo radiación intensa y generando cambios profundos en la estructura de la galaxia.
A pesar de la magnitud del fenómeno, expertos aseguran que la Tierra no corre peligro, debido a la enorme distancia que nos separa del centro galáctico.
El despertar del agujero negro será un acontecimiento crucial para entender la evolución cósmica, aunque para la humanidad representará únicamente un espectáculo astronómico visto desde absoluta seguridad.




