Fundación Gabo difunde el decálogo de Gabriel García Márquez sobre el futuro de América Latina
07/03/2026 - Hace 3 meses en InternacionalFundación Gabo difunde el decálogo de Gabriel García Márquez sobre el futuro de América Latina
A casi un siglo del nacimiento de Gabriel García Márquez, la Fundación Gabo difundió un decálogo que resume algunas de las ideas del escritor sobre el presente y el futuro de América Latina. El documento retoma reflexiones, entrevistas y discursos del autor colombiano para condensar su visión sobre la identidad, la democracia y los desafíos históricos de la región.
La iniciativa se presenta en el marco de los 99 años del nacimiento del autor de Cien años de soledad, considerado una de las figuras más influyentes de la literatura latinoamericana y ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982.
Uno de los episodios recordados por la fundación ocurrió en octubre de 1997, cuando un periodista venezolano abordó a García Márquez en un hotel de Manhattan. Ante la pregunta sobre el futuro de América Latina rumbo al siglo XXI —marcado por pobreza, narcotráfico, violencia y corrupción— el escritor respondió con pesimismo que la región seguiría siendo “un callejón de sueños sin salida”.
Para la Fundación Gabo, aquella respuesta sintetiza la preocupación constante del autor por el destino del continente. Aunque García Márquez llegó a imaginar una reflexión mucho más amplia sobre la región, el organismo reunió nueve premisas que buscan funcionar como una guía para comprender su pensamiento.
Entre los principios destacados está la necesidad de entender la diversidad latinoamericana como base de la integración regional. El escritor impulsó iniciativas culturales y periodísticas para fomentar ese diálogo, entre ellas la creación en 1994 de la Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano —hoy Fundación Gabo— y proyectos como la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, en Cuba.
Otra idea central es que el futuro de América Latina depende de mirar hacia adelante, evitando interpretar la realidad con esquemas del pasado. García Márquez consideraba necesario revisar a fondo las condiciones sociales y políticas del continente para impulsar transformaciones reales.
El escritor también sostenía que la identidad latinoamericana muchas veces se reconoce fuera de la región. Durante su estancia en París en los años cincuenta, convivió con exiliados de distintos países, una experiencia que, según relató, fortaleció su sentido de pertenencia continental.
El decálogo también aborda la solidaridad regional. Para García Márquez, las injusticias en cualquier país latinoamericano debían asumirse como una causa común, una idea reflejada en su obra literaria y en su postura pública frente a conflictos políticos.
Asimismo, el autor defendía el uso de la fama como una plataforma para amplificar causas sociales. Tras recibir reconocimiento internacional, especialmente después del Nobel, decidió utilizar su visibilidad para defender la autodeterminación y los derechos de los pueblos latinoamericanos.
La fundación también recuerda su interpretación del llamado Realismo mágico, que el propio escritor describía no como una invención literaria sino como una forma de registrar la complejidad de la realidad latinoamericana, donde conviven mitos, tradiciones y hechos cotidianos.
En materia política, García Márquez confiaba en que la vocación democrática de la región terminaría imponiéndose, aunque advertía que esto requería una ciudadanía activa, mayor independencia nacional y una distribución más equitativa de la riqueza.
Otro de los puntos subraya el papel de la creatividad como respuesta frente a la adversidad. Según el escritor, la imaginación y la cultura han sido herramientas de resistencia, incluso en contextos de censura, crisis económicas o exilio.
Finalmente, el decálogo enfatiza la importancia de la ética, especialmente en el ejercicio periodístico. García Márquez insistía en que los principios éticos debían acompañar siempre a la profesión, una convicción que impulsó su trabajo de formación con periodistas en toda Iberoamérica.
A casi un siglo de su nacimiento, la Fundación Gabo sostiene que el pensamiento del autor colombiano continúa vigente como una referencia para reflexionar sobre la identidad, los desafíos y el futuro de América Latina.
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