Hallan la pintura rupestre más antigua de la humanidad; tiene más de 67 mil años
22/01/2026 - Hace 4 meses en InternacionalHallan la pintura rupestre más antigua de la humanidad; tiene más de 67 mil años
Una silueta casi invisible, trazada en negativo sobre la pared de una cueva de piedra caliza en Indonesia, ha desplazado a Europa del centro del relato sobre el origen del arte. Se trata de una mano humana pintada hace al menos 67 mil 800 años, considerada hasta ahora la manifestación artística más antigua documentada. El hallazgo fue publicado en la revista Nature, una de las referencias científicas más influyentes a nivel mundial.
La pintura se localiza en la cueva Liang Metanduno, en la isla de Muna, al sureste de Célebes (Sulawesi), y forma parte de un conjunto de arte rupestre que fue realizado de manera intermitente durante un periodo extraordinariamente largo: al menos 35 mil años, hasta hace unos 20 mil.
Un descubrimiento que reconfigura la historia del arte
El hallazgo se inscribe en más de una década de investigaciones lideradas por Maxime Aubert, arqueólogo y geoquímico de la Universidad de Griffith (Australia), cuyo equipo ha documentado en Indonesia algunas de las pinturas figurativas y narrativas más antiguas del mundo: escenas de caza, figuras humanas y animales locales.
Estos descubrimientos cuestionan la visión tradicional que situaba el nacimiento del arte rupestre hace unos 40 mil años en Europa, con las célebres cuevas de Francia y España asociadas al Homo sapiens. En cambio, el arte parece haber surgido de manera más temprana y amplia en el Viejo Mundo.
La mano encontrada en Muna es un estarcido —una técnica que consiste en soplar pigmento alrededor de la mano apoyada en la roca— y apareció de forma fragmentaria, rodeada de pinturas mucho más recientes. Sin embargo, algunos detalles la hacen excepcional.
Aubert destaca que las puntas de los dedos parecen haber sido modificadas deliberadamente, adquiriendo una forma puntiaguda similar a garras. En su interpretación, este rasgo sugiere un nivel de simbolismo que va más allá de una simple marca, reforzando la idea de que la expresión artística tiene raíces profundas en la evolución humana y no surgió de forma repentina en un solo lugar.
¿Quién fue el autor de la pintura?
Los investigadores reconocen que no es posible identificar con certeza a los autores. La explicación más aceptada es que se tratara de Homo sapiens, aunque el debate permanece abierto. En Europa, otras manos en negativo y figuras abstractas más antiguas —como las de Maltravieso (Extremadura) y La Pasiega (Cantabria)— han sido atribuidas a neandertales, lo que amplía aún más la discusión sobre quiénes fueron los primeros artistas.
La mano de Muna es además unos 15 mil años más antigua que cualquier otra pintura similar conocida en la región y al menos mil 100 años anterior a la que hasta ahora ostentaba el récord de antigüedad mundial.
Las pinturas fueron fechadas mediante series de uranio, una técnica que permite calcular la edad mínima de las formaciones calcáreas que cubren el pigmento. Según el especialista Altug Hasözbek, del Centro Nacional de Investigación en Evolución Humana, el estudio es sólido y confiable, aunque subraya que estas dataciones no indican el momento exacto en que se pintaron las imágenes, sino que establecen un límite mínimo.
Esta incertidumbre ha sido retomada por arqueólogos como João Zilhão, quien señala que, al trabajar con edades mínimas, no es posible construir una cronología absoluta. Aun así, el consenso apunta a que el arte rupestre es considerablemente más antiguo de lo que se creía.
Arte, humanidad y un planeta compartido
Más allá de la competencia por el “primer lugar”, el hallazgo plantea una reflexión más amplia. La repetición casi simultánea de estarcidos de manos en puntos tan distantes como Indonesia y la península ibérica sugiere que la necesidad de dejar huella es una constante profundamente humana.
Zilhão propone una visión integradora: durante el Pleistoceno medio y superior, distintos grupos humanos —neandertales, denisovanos y otros— formaban parte de una misma especie en evolución, con capacidades simbólicas compartidas. Desde esta perspectiva, la pregunta por los primeros artistas tiene una respuesta simple: fueron personas, y vivían en la Tierra.
El arte rupestre de Muna también aporta pistas sobre uno de los grandes viajes de la humanidad: la llegada a Australia. La existencia de arte en Indonesia hace más de 68 mil años respalda la teoría de una migración marítima temprana por la ruta del norte del sudeste asiático, al menos 15 mil años antes de lo que sostenían otras hipótesis.
Así, una mano apenas visible en una cueva tropical no solo redefine el origen del arte, sino también el mapa de los primeros pasos de nuestra especie.
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