El esperado «Viaje de una vida» organizado por Miray Cruises ha llegado a un abrupto final, dejando a los pasajeros que pagaron por una cabina en un crucero de tres años sin la emocionante travesía planificada.
La nueva marca del grupo, Life at Sea, originalmente programada para zarpar desde Estambul el 1 de noviembre, tuvo múltiples retrasos en la fecha de salida, y finalmente, la última fecha establecida para el 30 de noviembre desde Amsterdam fue cancelada.
La revista Cruise Industry News reveló que el barco comprometido con Life at Sea, el antiguo ‘AIDAaura’, fue vendido en noviembre a otra compañía, Celestyal Cruises.
La situación ha dejado a muchos pasajeros varados en Estambul, algunos de los cuales vendieron sus hogares y pertenencias para unirse a este viaje de 130,000 millas náuticas que prometía visitar 140 países y 7 continentes.
Además del desencanto, los pasajeros se enfrentan a una larga espera para recuperar su dinero, ya que la compañía ha anunciado que realizará reembolsos en cuotas mensuales a partir de mediados de diciembre.
Aunque se ofrece alojamiento y vuelos de regreso para aquellos atrapados en Estambul, algunos no tienen hogares a los que regresar.
La cancelación del crucero también ha revelado la renuncia de la directora ejecutiva de ‘Life at Sea’, Kendra Holmes, quien admitió en un video que el crucero nunca zarparía.
A pesar de la cancelación, la página web de Life at Sea sigue operativa, lo que plantea interrogantes sobre la integridad y transparencia de la empresa que aún permite la reserva de cabinas.
Este episodio deja a los entusiastas del viaje con sentimientos de sorpresa y consternación, especialmente aquellos que realizaron cambios significativos en sus vidas, como vender propiedades o cerrar negocios, para embarcarse en esta aventura única que ahora se ha desvanecido en el horizonte.