Carlos III enfrenta protesta antimonárquica
El rey Carlos III encabezó este jueves el tradicional servicio religioso de Jueves Santo en la Catedral de St Asaph, en medio de una controversia generada por actos vandálicos registrados horas antes de su llegada.
La fachada del recinto amaneció con pintas en aerosol rojo con la frase “No es nuestro Rey”, un mensaje vinculado al movimiento antimonárquico Republic, que cuestiona la vigencia de la monarquía en el Reino Unido.
Acto religioso sin cambios
A pesar del incidente, el monarca y la reina consorte Camila asistieron al servicio sin modificaciones en su agenda oficial.
De acuerdo con reportes, ambos fueron recibidos en un ambiente de relativa normalidad, sin que las protestas escalaran durante el evento religioso.
Contexto de inconformidad
El mensaje plasmado en la catedral refleja la persistencia de sectores críticos hacia la monarquía británica, particularmente en momentos simbólicos como celebraciones religiosas o actos públicos encabezados por la familia real.
El grupo Republic ha sido uno de los principales promotores de estas expresiones, abogando por un modelo republicano en sustitución del sistema monárquico.
Aunque el evento se desarrolló sin incidentes mayores, las pintas evidencian un clima de inconformidad latente frente a la institución monárquica, que continúa enfrentando cuestionamientos en distintos sectores de la sociedad británica.
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