China reitera que el fentanilo es un problema de EU y pide un diálogo “respetuoso”
17/07/2025 - Hace 12 meses en InternacionalChina reitera que el fentanilo es un problema de EU y pide un diálogo “respetuoso”
La lucha contra el fentanilo se ha convertido en uno de los ejes de la política exterior de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. El mandatario republicano ha señalado a China como uno de los principales responsables de la crisis, exigiendo incluso la pena de muerte para traficantes.
Trump afirmó esta semana que su gobierno presionará a Pekín para que castigue con severidad a quienes fabriquen y exporten esta sustancia a su país. Rodeado de familias afectadas por la epidemia de sobredosis, el presidente insistió en que su objetivo es erradicar el fentanilo “desde su origen”.
China responde
La respuesta china no se hizo esperar. Lin Jian, portavoz de Exteriores, rechazó la acusación y pidió a Washington asumir su propia responsabilidad. «Quiero dejar claro que este es un problema de Estados Unidos y no de China, con lo que es responsabilidad de EE.UU. solucionarlo», declaró el funcionario en conferencia.
China señaló que ha mostrado disposición para cooperar, pero que las sanciones impuestas por Estados Unidos han dañado gravemente la relación bilateral. Washington ha gravado con aranceles productos de China, México y Canadá, en un intento de frenar el flujo de fentanilo a territorio estadounidense.
Según Pekín, esas medidas han sido un obstáculo para el diálogo sincero y efectivo que requiere una crisis de esta magnitud. El fentanilo es un opioide sintético hasta cien veces más potente que la morfina y extremadamente letal en pequeñas cantidades.
Muertes por sobredosis
Aunque tiene usos médicos legítimos, se ha convertido en una droga de abuso responsable de miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos. En 2024 se registraron 80.400 muertes, un descenso del 27 % respecto al año anterior, pero el fentanilo aún causó el 60 % de esos decesos.
La mayoría del fentanilo ilícito proviene de laboratorios clandestinos mexicanos que emplean precursores químicos procedentes de China. El origen de esta epidemia se remonta a los años noventa, cuando farmacéuticas minimizaron los riesgos de adicción a analgésicos recetados.





