Cuba reconoce crisis energética crítica
El gobierno de Cuba reconoció que el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) atraviesa una situación “crítica”, lo que ha provocado apagones de hasta 22 horas diarias en La Habana durante los últimos días.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, informó en una comparecencia televisiva que la principal causa del deterioro del servicio es la falta de combustible, situación que atribuyó al endurecimiento de las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos desde inicios de año.
Según explicó, entre enero y abril la isla no recibió cargamentos regulares de combustible, salvo un buque procedente de Rusia que entregó 100 mil toneladas de petróleo como donativo. Ese suministro permitió reducir temporalmente los cortes de energía, pero las reservas ya fueron consumidas.
“Fue una mejoría temporal”, señaló el funcionario, al indicar que actualmente el sistema opera únicamente con centrales termoeléctricas, la empresa Energás y parques solares fotovoltaicos.
Déficit afecta a gran parte del país
La estatal Unión Eléctrica de Cuba estimó que el déficit de generación podría dejar sin servicio de manera simultánea hasta al 63% del país, uno de los niveles más altos reportados en los últimos años.
Aunque el reporte oficial se centró en La Habana, en otras provincias los cortes eléctricos han sido más prolongados desde hace meses.
Problemas estructurales y falta de inversión
Especialistas independientes han señalado que, además de las dificultades para importar combustible, el sistema eléctrico cubano enfrenta limitaciones derivadas del envejecimiento de sus plantas termoeléctricas, muchas de las cuales operan con infraestructura obsoleta y con décadas de inversión insuficiente.
Apuesta por energías renovables
El gobierno cubano reiteró que busca avanzar en la transformación de su matriz energética mediante la expansión de fuentes renovables, con el objetivo de reducir la dependencia del petróleo importado y fortalecer la seguridad energética del país.
La crisis eléctrica se ha convertido en uno de los principales desafíos para la economía cubana, en un contexto de escasez de divisas, inflación y dificultades de abastecimiento.







