Drones y sabotaje: la nueva ofensiva ucraniana para desgastar la aviación rusa
22/12/2025 - Hace 5 meses en InternacionalDrones y sabotaje: la nueva ofensiva ucraniana para desgastar la aviación rusa
Los servicios de seguridad de Ucrania intensificaron durante diciembre sus operaciones de ataque con drones de largo alcance y sabotaje directo contra activos militares rusos, particularmente aviones de combate y un submarino, en lo que analistas describen como una estrategia de desgaste frente a los continuos bombardeos rusos con misiles sobre ciudades e infraestructura energética ucraniana.
En las últimas tres semanas, fuerzas ucranianas han atacado aeródromos rusos en Crimea ocupada y en el sur de Rusia, logrando la destrucción de varios aviones de combate. Uno de los episodios más recientes ocurrió el sábado por la noche, cuando, según la Inteligencia de Defensa de Ucrania, dos cazas Su-30 fueron alcanzados durante una operación de sabotaje en el aeródromo de Lipetsk, en el oeste de Rusia.
Hasta ahora, la magnitud de los daños no ha podido verificarse de manera independiente y el Ejército ruso no ha emitido comentarios oficiales.
La agencia ucraniana detalló que la planificación de la operación tomó alrededor de dos semanas, durante las cuales se monitorearon los patrones de patrullaje en la base. Según la versión oficial, los saboteadores abandonaron el lugar sin ser detectados.
Ataques repetidos en Crimea
De manera simultánea, bases aéreas rusas en Crimea también fueron blanco de ataques. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) informó que drones de largo alcance impactaron dos aviones Su-27 en el aeródromo de Belbek, proporcionando imágenes como respaldo. Uno de los aparatos, de acuerdo con el SBU, se encontraba listo para una misión de combate y fue completamente destruido.
Versiones modernizadas del Su-27 pueden transportar bombas guiadas, armamento que ha causado graves daños en territorio ucraniano desde el inicio de la invasión.
Belbek fue atacada en dos ocasiones en pocos días, lo que sugiere, según analistas, un esfuerzo deliberado por debilitar las defensas aéreas rusas. El SBU afirmó que el 18 de diciembre destruyó radares y un sistema antiaéreo en la base, dejándola expuesta a los ataques posteriores. En esa misma acción, un MiG-31 habría sido destruido.
Estrategia de desgaste sostenido
A principios de mes, un ataque contra el aeródromo de Saky, también en Crimea, destruyó un Su-24, un modelo que ya no se produce y cuya pérdida es considerada especialmente sensible para la aviación rusa. El analista militar David Axe señaló que el desgaste constante de las bases aéreas rusas en la península evidencia la capacidad creciente de Ucrania para ejecutar ataques profundos y coordinados.
En paralelo, el Ministerio de Defensa ucraniano informó sobre un ataque contra un MiG-29 en el aeródromo de Kacha, aparentemente mediante sabotaje, lo que apunta a operaciones basadas en inteligencia humana más que en drones.
Golpe en el mar Negro
Las acciones ucranianas no se limitaron al espacio aéreo. Hace una semana, un dron marítimo participó en un ataque contra un submarino ruso de la clase Kilo en su base en Novorossiysk, en el mar Negro. El SBU aseguró que la nave sufrió daños críticos, dejándola prácticamente fuera de operación.
Estos submarinos son utilizados por Rusia para lanzar misiles de crucero Kalibr contra objetivos ucranianos. Aunque imágenes satelitales muestran al submarino aún a flote, su operatividad no está confirmada.
Si bien Rusia conserva cientos de aeronaves de combate, algunas en reserva, para Ucrania cada avión o submarino inutilizado representa una reducción directa de la capacidad ofensiva rusa, en un conflicto marcado por el desgaste prolongado y la adaptación tecnológica constante.
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