El Parlamento georgiano desafía a la Unión Europea y adopta polémica ley de “influencia extranjera”
28/05/2024 - Hace 2 años en InternacionalEl Parlamento georgiano desafía a la Unión Europea y adopta polémica ley de “influencia extranjera”
Bélgica.- El Parlamento de Georgia logró superar el veto impuesto por la presidenta prooccidental Salomé Zurabishvili y aprobó una ley que ha sido calificada como una medida que podría reprimir a la oposición y limitar la libertad de expresión en el país.
La controversia se desató cuando el Parlamento, dominado por el partido gobernante Sueño Georgiano, votó por abrumadora mayoría a favor de la ley de “influencia extranjera”, con 84 votos a favor y 4 en contra, ignorando las protestas callejeras y las advertencias tanto de la Unión Europea como de Estados Unidos sobre las posibles consecuencias que tendría esta medida para el futuro de Georgia.
La Unión Europea ha expresado su profunda preocupación ante la decisión del Parlamento georgiano de levantar el veto presidencial y aprobar una legislación que consideran no solo contraria a los principios y valores fundamentales de la UE, sino también como un paso atrás en las aspiraciones de Georgia de unirse al bloque europeo.
Georgia se opone a las medidas de la Unión Europea
La legislación, previamente aprobada por el Parlamento y posteriormente vetada por la presidenta Zurabishvili, requiere que cualquier organización no gubernamental o medio de comunicación que obtenga más del 20% de su financiamiento del extranjero se registre como «agente de intereses de una potencia extranjera» y se someta a rigurosos controles administrativos.
Las críticas comparan esta legislación con una ley análoga en Rusia, que se emplea para suprimir la disidencia y restringir la libertad de prensa. Los manifestantes han llenado las calles de Tiflis desde principios de abril, ondeando banderas georgianas y europeas en señal de protesta contra lo que consideran una grave amenaza para la democracia en Georgia.
El Departamento de Estado de Estados Unidos también ha condenado la decisión del Parlamento georgiano, advirtiendo que la aprobación de esta ley antidemocrática podría tener repercusiones negativas en las relaciones bilaterales entre Georgia y Estados Unidos.




