Elecciones en Honduras se tensan con un empate entre Nasry Asfura y Salvador Nasralla
01/12/2025 - Hace 6 meses en InternacionalElecciones en Honduras se tensan con un empate entre Nasry Asfura y Salvador Nasralla
Las elecciones en Honduras permanecen en suspenso por la mínima diferencia entre Nasry Asfura y Salvador Nasralla, cuya contienda voto a voto mantiene país tenso.
Con el 58 por ciento de las actas escrutadas, el CNE reportó que ambos candidatos rondan el 40 por ciento, separados apenas por 515 votos.
Tensión política y rechazo a resultados
La candidata de LIBRE, Rixi Moncada, rechaza los resultados preliminares y exige “obtener resultados finales con el 100 por ciento de las actas” del proceso.
La presidenta Xiomara Castro respaldó mensajes de su partido llamando a “mantenernos en pie de lucha” mientras avanza el escrutinio total de las actas presidenciales.
El país enfrenta ambiente polarizado agravado por denuncias de fraude que mantienen la jornada bajo vigilancia internacional y generan dudas sobre la legitimidad electoral final.
Las encuestas previas anticipaban un empate técnico entre los tres principales contendientes, reflejando una ciudadanía dividida y desencantada por años de crisis institucional y económica.
Vigilancia internacional y clima de incertidumbre
El análisis del CEPR advierte un “riesgo significativo” de que los bandos rechacen el resultado, alimentando un clima de incertidumbre que podría escalar durante días.
El contexto socioeconómico hondureño complica la situación: seis de cada diez ciudadanos viven en pobreza, mientras persisten desigualdades que limitan oportunidades y amplifican la frustración.
La campaña electoral estuvo marcada por ataques mutuos y ausencia de propuestas, relegando la discusión sobre narcotráfico, corrupción y rezago económico que afecta actualmente Honduras.
En medio del conteo, ambos candidatos afirman confiar en sus cifras internas, aunque llaman a la calma mientras el CNE continúa procesando actas restantes electoral.
Observadores internacionales monitorean el proceso para evitar irregularidades y reforzar la credibilidad institucional, crucial en un país que arrastra disputas electorales desde la de 2009.
El próximo gobierno heredará desafíos profundos, entre ellos la inseguridad persistente, el avance del crimen organizado y la urgente necesidad de fortalecer capacidades institucionales debilitadas.




