El expresidente brasileño Jair Bolsonaro se encuentra en medio de un escándalo tras la revelación de un informe de la Policía Federal de Brasil que señala que se benefició del desvío de regalos recibidos durante visitas oficiales al extranjero, valorados en 1.2 millones de dólares, equivalentes a 1.1 millones de euros.
Según las autoridades, Bolsonaro y otras 11 personas enfrentan cargos por los delitos de apropiación de bien público, lavado de dinero y asociación para delinquir. La Policía descubrió que la trama buscaba enriquecer ilícitamente a Bolsonaro, quien habría manipulado la recepción de regalos oficiales dependiendo de si se había registrado formalmente.
De acuerdo con los investigadores, se utilizaban dos estratagemas para desviar estos obsequios.Por un lado, el expresidente sustraía directamente los regalos no registrados sin pasar por la revisión correspondiente. Por otro lado, un ente de la Presidencia consideraba algunos objetos como «bienes personalísimos» para permitir que Bolsonaro se quedara con ellos, basándose en una interpretación legal cuestionable.
Las polémicas transacciones financieras de Bolsonaro
Entre los bienes desviados se encuentran un conjunto de joyas masculinas de oro rosa de la marca Chopard entregadas por el Gobierno de Arabia Saudí al ministro de Energía de Bolsonaro, Bento Albuquerque. Bolsonaro llevó estas joyas a Estados Unidos en el avión presidencial y las subastó poco antes del final de su mandato.
Además, se mencionan otros objetos de lujo como dos relojes de las marcas Rolex y Patek Phillipe. La Policía reveló que en Estados Unidos, intermediarios del expresidente se encargaban de la negociación de la venta de las joyas con el propósito de ocultar el real propietario y beneficiario de la transacción.
El líder ultraderechista recibió el dinero obtenido de estas ventas, el cual fue transferido a la cuenta bancaria del general Mauro César Lourena Cid, padre del ayudante personal de Bolsonaro, para luego ser entregado de forma fraccionada y en especie en encuentros personales.
Bolsonaro, quien actualmente reside en Miami después de su derrota electoral ante Luiz Inácio Lula da Silva, ha negado los cargos que se le imputan y está a la espera de que la Fiscalía determine si presentará una denuncia en su contra.
Mientras tanto, las investigaciones continúan en torno a este escándalo que ha generado un gran revuelo en Brasil y en el ámbito internacional.