Irán afirma que controla el estrecho de Ormuz y rechaza plan de seguridad de Estados Unidos
02/07/2026 - Hace 1 hora en InternacionalIrán afirma que controla el estrecho de Ormuz y rechaza plan de seguridad de Estados Unidos
Irán aseguró este jueves que mantiene el control del estrecho de Ormuz y rechazó el diálogo regional de seguridad promovido por Estados Unidos, un día después de que ambos países concluyeran una nueva ronda de conversaciones indirectas en Doha.
El viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, afirmó a través de la red social X que «el estrecho de Ormuz está bajo el mando de Irán, no del Centcom (Comando Central de Estados Unidos)».
Asimismo, sostuvo que «la seguridad de la región se garantizará» mediante «el fin de las intervenciones y la retirada de Estados Unidos de la zona, el respeto a la soberanía de los países y la aceptación de las nuevas realidades geopolíticas».
Continúan las negociaciones entre Washington y Teherán
Las declaraciones se produjeron tras una reunión celebrada en Baréin, donde representantes militares de 12 países analizaron la seguridad en Medio Oriente. De acuerdo con Washington, el encuentro reafirmó el compromiso con la libre navegación por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que transita cerca del 20% del comercio mundial de energías fósiles en tiempos de paz.
Paralelamente, Estados Unidos e Irán concluyeron en Doha una nueva ronda de conversaciones indirectas, con la mediación de Qatar y Pakistán, para avanzar en la implementación del Memorando de Entendimiento firmado tras el conflicto iniciado a finales de febrero.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar, Majed Al Ansari, informó que las reuniones registraron «avances positivos en temas relacionados con el Memorando de Entendimiento de Islamabad» y confirmó que ambas partes acordaron continuar el diálogo en una próxima reunión.
Sin embargo, las negociaciones concluyeron sin avances hacia un acuerdo de paz definitivo. Durante los encuentros se abordaron asuntos relacionados con el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz y los incentivos financieros para Teherán, mientras que el programa nuclear iraní quedó fuera de la agenda.
Las conversaciones continuaron mediante intermediarios, sin reuniones directas entre las delegaciones estadounidense e iraní.







