Israel acusa a Irán de usar municiones de racimo intensificando el conflicto
19/06/2025 - Hace 12 meses en InternacionalIsrael acusa a Irán de usar municiones de racimo intensificando el conflicto
La ya volátil situación en Oriente Medio ha dado un giro alarmante. Israel ha acusado directamente a Irán de utilizar municiones de racimo en su reciente ofensiva, con el objetivo de maximizar el daño a la población civil. Esta grave acusación se suma a los ataques cruzados que han marcado la última semana de un conflicto que no cesa de escalar, dejando un rastro de destrucción y muerte en ambos bandos.
La peligrosa acusación de armas prohibidas
El general Effie Defrin, portavoz militar israelí, fue contundente en su conferencia de prensa diaria: "El régimen terrorista busca dañar a la población civil y está incluso usando municiones de racimo para aumentar los daños". Aunque no se especificó la ubicación exacta de estos proyectiles, su mención ha encendido las alarmas, ya que estas municiones están prohibidas en más de cien países debido al riesgo indiscriminado que representan para la población civil.
El uso de este armamento, diseñado para dispersar pequeñas submuniciones sobre un área amplia, podría incrementar exponencialmente la cantidad de víctimas y la extensión de los daños, incluso mucho después de finalizados los combates.
Misiles en Teherán y ataques a la infraestructura nuclear
Mientras tanto, el Ejército israelí ha redoblado sus esfuerzos, continuando con bombardeos en diversas regiones de Irán, con un enfoque particular en Teherán. El objetivo de Israel, según Defrin, es claro: "eliminar la amenaza existencial para el Estado de Israel, dañar el programa nuclear y causar daños significativos a los sistemas de misiles". Estos ataques, que apuntan a todas las formaciones militares del régimen iraní, buscan desmantelar lo que Israel considera una amenaza inminente para su seguridad nacional.
El impacto devastador en el Hospital Soroka
La magnitud del conflicto se hizo palpable con el impacto de un misil iraní en el hospital Soroka de Beersheba, al sur de Israel. El director del hospital, Shlomi Codish, confirmó la gravedad del incidente: 40 heridos y varias salas completamente destruidas. "Hay daños extensos en todo el hospital", aseguró Codish. A pesar de la afirmación iraní de que el objetivo era una base militar y de inteligencia cercana, las autoridades israelíes insisten en que el ataque fue un acto deliberado contra infraestructura sanitaria, calificándolo de "flagrante violación del derecho internacional" y "terrorismo de Estado" por parte del portavoz Defrin.
La comunidad internacional no ha tardado en reaccionar. El Comité Internacional de la Cruz Roja ha reiterado la necesidad de proteger los hospitales bajo el derecho humanitario, mientras que Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, ha expresado su profunda preocupación por el uso de civiles como "daño colateral".
Desde el inicio de la ofensiva israelí contra las capacidades militares y nucleares de Irán el viernes pasado, la situación ha cobrado un alto precio en vidas. En Israel, al menos 24 personas han muerto a causa de los ataques iraníes. En Irán, las autoridades han reportado una cifra mucho más sombría, con 224 muertos debido a los bombardeos israelíes.
Advertencias y amenazas cruzadas
La retórica belicista se intensifica. Desde Beersheba, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, envió una clara advertencia a Irán, asegurando que pagará "un precio muy alto". "Estamos comprometidos a destruir la amenaza de una aniquilación nuclear y las capacidades de misiles balísticos de Irán", sentenció. Por su parte, el ministro de Defensa, Israel Katz, apuntó directamente al líder supremo iraní, Ali Jamenei: "Khamenei ya no puede seguir existiendo. Ordena ataques contra hospitales y quiere destruir a Israel. No se puede permitir que siga".





