Las olas de calor extremo están teniendo un impacto devastador en Europa, según un informe reciente de la Oficina Regional de Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según la OMS, más de 175 mil personas pierden la vida cada año en Europa debido a las altas temperaturas, lo que representa el 36% de las víctimas a nivel mundial. Durante el período de 2000 a 2019, un total de 489 mil personas en todo el mundo fallecieron a causa de las olas de calor extremo, con Europa registrando un promedio de 176 mil 40 muertes al año.
La OMS destacó que la región europea se calienta a un ritmo aproximadamente el doble del promedio global, lo que ha provocado un aumento del 30% en la mortalidad relacionada con el calor en las últimas dos décadas. La agencia de salud también señaló que las temperaturas extremas exacerbaban enfermedades crónicas como las cardiovasculares, respiratorias y cerebrovasculares, así como afectaban la salud mental y la diabetes. El estrés térmico, que se produce cuando el cuerpo no puede mantener su temperatura entre 36 y 37°C, se ha convertido en la principal causa de mortalidad climática en la región, según la OMS.
Los efectos del cambio climático en la frecuencia y severidad de las olas de calor
Además, la OMS advirtió que el número de víctimas por calor continuará aumentando en los próximos años debido al cambio climático, que intensifica las olas de calor en Europa. El cambio climático está haciendo que las olas de calor sean más frecuentes y severas, lo que pone en riesgo la salud y la vida de un mayor número de personas en la región. Ante esta situación, la OMS instó a los gobiernos y a la sociedad en general a tomar medidas urgentes para abordar el problema de las olas de calor extremo y proteger a las poblaciones más vulnerables.
Se necesitan políticas y acciones concretas para mitigar los efectos del calor extremo, como la implementación de sistemas de alerta temprana, la creación de espacios de sombra y la promoción de prácticas de enfriamiento en el hogar y en los lugares de trabajo.
Las olas de calor extremo están teniendo un impacto devastador en Europa, aumentando la mortalidad y poniendo en riesgo la salud de millones de personas en la región. Es fundamental tomar medidas urgentes para abordar este problema y proteger a las comunidades más afectadas por el calor extremo. La OMS continúa monitoreando la situación y brindando orientación para enfrentar este desafío creciente en el contexto del cambio climático.