Migrantes afectados por los Juegos Olímpicos denuncian que Francia no es el país de la fraternidad
16/07/2024 - Hace 2 años en InternacionalMigrantes afectados por los Juegos Olímpicos denuncian que Francia no es el país de la fraternidad
En medio de la expectativa por la proximidad de los Juegos Olímpicos de París, un grupo de migrantes ha levantado su voz para denunciar la falta de fraternidad que han experimentado en Francia. Entre ellos se encuentra Milor, una joven de 16 años, de República Democrática del Congo, que representa a cientos de menores no acompañados afectados por la organización del evento deportivo.
Desde su llegada al país europeo en enero de 2024, Milor ha sido testigo de cómo Francia no ha cumplido con su promesa de ser el país de la fraternidad, tal como lo establece su lema «Libertad, Igualdad y Fraternidad». En una intervención realizada junto a otros afectados por los Juegos Olímpicos, la adolescente expresó su descontento con la situación actual.
El reverso de la medalla
El colectivo ‘El reverso de la medalla’ ha reunido a 80 ONGs para denunciar los efectos secundarios de la organización del evento, particularmente en lo que respecta a los migrantes y personas vulnerables. Según el grupo, miles de personas han sido desplazadas de sus hogares debido a la reducción de plazas de acogida en la región parisina.
Antoine de Clerck, representante de las ONGs, ha señalado que el Estado francés ha eliminado alojamientos para personas vulnerables en favor de turistas que visitarán la ciudad durante los Juegos Olímpicos. Esta situación ha dejado a miles de migrantes sin opciones de vivienda, enfrentándose a la incertidumbre de no saber dónde dormirán o qué comerán al día siguiente.
Para visibilizar su situación, el colectivo ha organizado una ocupación en el centro cultural de la Maison des Metallos, en Belleville, en el barrio XX de París. Además de Milor, otros migrantes como Abdoulaye de Guinea Conakry han compartido sus historias de precariedad y falta de apoyo por parte de las autoridades francesas.
Entre los afectados se encuentran madres de la República Democrática del Congo, inmigrantes malienses y personas de etnia gitana y somalí expulsadas de sus lugares de residencia. La falta de soluciones concretas por parte de las autoridades francesas ha generado un panorama desolador para estos migrantes que buscan una oportunidad de vida en un país que, hasta ahora, no les ha brindado la fraternidad que promete.





